Óscar Urrea, entrenador nacional de clavados, aún recuerda los primeros días de clase de Daniel Restrepo García en las piscinas de la Liga de Natación de Antioquia.
“Tenía solo siete años de edad, y al lado del orientador Wilson Molina, nos sorprendía la decisión, fortaleza y seguridad de este muchacho. No le daba miedo las alturas, siempre mostró nervios de acero”.
A Daniel sus padres lo ingresaron a esta modalidad acuática para que canalizara las energías. Lo que no sospecharon fue que el pequeño que mostraba hiperactividad en el colegio se iba a convertir en una de las mayores promesas de los saltos ornamentales en el país.
Ayer, en Santiago de Chile, donde concluyó la segunda edición de los Juegos Suramericanos de la Juventud, este antioqueño de 17 años de edad, salió ovacionado como una de las figuras, al conquistar las cinco medallas de oro de las pruebas que disputó.
“Más joven, tras un accidente que sufrió mientras entrenaba, dejó ver su gran carácter. Luego de resbalarse del trampolín, inquietaba la cantidad de sangre que salía de la parte superior del empeine, pero él, como si nada, fue a hacerse la curación y a los minutos ya estaba saltando”, añadió Urrea.
En Chile, el deportista que hace dos años fue doble campeón panamericano en Cuba, confirmó su proyección internacional al vencer en trampolín 3 metros, plataforma 5 m, equipos, sincronizado y mixtos.
Ahora, Daniel centra su mirada a los Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires-2018. “Es uno de los grandes opcionados para ganar uno de los cupos de Colombia. Sin duda Daniel tiene talento para llegar lejos”, comentó orgulloso Urrea, al saber que el trabajo con sus pupilos se sigue viendo reflejado con grandes resultados”.