Keiler Oviedo Quiceno se emocionó cuando entró a su colegio y en el salón lo recibieron con un extenso aplauso. Fue la mejor manera de felicitarlo por su llamado a la selección infantil de béisbol de Colombia.
En la institución educativa José de los Santos Zúñiga, de Chigorodó, como en todo el municipio, están que no se cambian por nadie, al contar con Keiler, primer deportista de esta zona que hace parte de un combinado patrio en la sub-10.
Y lo mejor que pudo hacer este infantil fue seguir los consejos de su padre. Don Manuel, desde un principio, lo encaminó por el béisbol, deporte que él también practicó en la juventud. “No me gustaba verlo en la calle pegándole a una pelota sin zapatos, descalzo, exponiéndose a un golpe”, dice el papá.
Y Keiler le responde que a él tampoco le gustaba el fútbol y por eso desde los seis años, se dedicó a batear. “Como mi papá nos compró un computador, me paso viendo partidos de béisbol”, dice Keiler, quien a sus 10 años se muestra tímido.
El pelotero antioqueño llegó a su natal Chigorodó con el nombramiento como jardinero central de la Selección, pero sin la certeza de poder acudir al llamado, por falta de recursos, porque los escogidos deben costear los pasajes a Nicaragua, país en el cual se cumplirá el Panamericano, del 14 al 24 de este mes.
“Gracias a la nota que salió en EL COLOMBIANO, ya se consiguió con la Corporación de Trabajadores de Banafrut la financiación para que Keiler viaje a Cartagena y luego a Nicaragua”, manifiesta Jaime Blanquiceth, delegado de Antioquia en el Nacional en Sincelejo y quien promovió la campaña para que el viaje del deportista.
Oviedo parte este jueves de Chigorodó a Montería, donde se quedará en la casa de otro niño que también hace parte de la Selección y de ahí ambos viajan a Cartagena donde estarán concentrados hasta el 13, fecha en la que de desplazarán a Managua.
“Estoy contento porque será la primera vez que monto en avión y voy a conocer a Cartagena y Nicaragua. Sueño con el viaje”, relata Keiler.
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