Toledo, el municipio del Norte de Antioquia que se hizo tristemente célebre estas elecciones por ser el único municipio del departamento en el que asesinaron a un aspirante, Orley García, es noticia porque su sucesora, Astríd Elena Chavarría, su esposa, recibió las banderas y al termino de esta jornada es electa alcaldesa del municipio.
Chavarría es la primera mujer en la historia de Toledo en llegar a ese cargo. Ganó con el 54.90% de los votos, en una participación histórica que superó el 60% del censo electoral. La campaña en Toledo estuvo atravesada por el miedo. El pasado 7 de septiembre el municipio recibió la noticia de que el candidato favorito a ganar las elecciones, Orley García, era asesinado por dos hombres en una moto.
Tras la confirmación de su muerte, en medio del sonido de un helicóptero que no llegó a tiempo para su traslado a Medellín, el ánimo se elevó. Una horda de hombres y mujeres dolidos se dirigió a la sede de la Alcaldía y expulsó del municipio al alcalde y al candidato que tenía su guiño en estas elecciones.
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Dos semanas de luto transcurrieron en medio del dolor y del miedo. En la campaña de Orley García fue surgiendo la idea, la necesidad, de continuar en campaña representando las ideas de García. “En su memoria. Por él. No podemos dejarnos vencer por el miedo”, declaró en su momento Fernando Muñoz, jefe de su campaña.
Un proceso interno de elección comenzó. Muchos nombres surgieron. Incluso se conoció que se consideraron aspirantes de otros partidos. Finalmente, Astrid levantó su voz y tomó las banderas de su esposo. La campaña transcurrió las últimas semanas con normalidad, pese a que el temor a nuevas represalias no amenguaba del todo.
Al final de esta jornada electoral la campaña de Orley García y de Astrid Chavarría celebran su victoria sobre el terror. En Toledo la democracia logró consolidar un nuevo triunfo que eleva las esperanzas de que lo que le sucedió a García nunca vuelva a pasar.