Desde hace seis años está radicado en España, país que le abrió las puertas para su consolidación personal y profesional. Regresó a la pantalla nacional con la serie El laberinto de Alicia, un proyecto que lo sedujo por la temática, por el contenido social y su propósito preventivo.
Su hobbie es hacer música. Es poco amigo de las redes sociales, tiene Twitter, en el que maneja aspectos de su vida como actor.
De Colombia extraña la comida, la cercanía de sus familiares y amigos.
El mercado anglo no lo trasnocha, quiere seguir grabando en español, en especial en cine, mercado del que dice aún está por explotar en Colombia.
¿Qué te sedujo de la serie El laberinto de Alicia?
“Cuando leí los primeros capítulos estaba en España y me entusiasmé mucho con la idea y con la función formativa y preventiva de la historia. Esta es una serie de suspenso en la que los televidentes siempre van a tener menos información y van a especular más”.
¿Cómo defines a Rafael, tu personaje?
“Es un fotógrafo, un tipo relajado, tranquilo, que entra a competir por el amor de Alicia -que interpreta Marcela Carvajal-. Es el contrincante de Patrick Delmas. Él genera tensión dentro de la historia. Es un hombre seductor por naturaleza y no está acostumbrado a que las mujeres lo rechacen, por eso hará lo que sea para ganarse el corazón de Alicia”.
¿Cuánto hace que estás radicado en España?
“Llevo, entre idas y venidas, unos seis años. Es un momento muy lindo en mi vida, he recogido muchos frutos personales y profesionales, ha sido un gran momento. Madrid es una ciudad fácil para uno adaptarse, muy agradable. Estoy casado, mi mujer y su familia están allá”.
¿Cómo te vinculaste con el mercado europeo?
“Me llamaron de España para actuar en la película No habrá paz para los malvados, fue un personaje corto y la cinta ganó un premio Goya en el 2011. Terminando la cinta, la misma productora me propuso hacer otra llamada Tres metros sobre el cielo, que fue una de las más taquilleras del año es ese país. Después surgieron más propuestas para seguir actuando allá y decidí quedarme”.
¿Qué tan complicada ha sido la adaptación?
“Es un proceso que continúa, que nunca se detiene, que fluctúa. Es complicado, porque el estilo actoral en España es muy distinto al que se maneja en Latinoamérica, son otras dinámicas, otros ritmos de trabajo. Al principio fue difícil, pero cuando uno lo entiende, todo se vuelve más fácil”.
¿Te seduce el mercado anglo, llegar a Hollywood?
“No, pienso que si llega está bien, pero no me trasnocha. Creo más en la evolución que pueda tener el cine en Colombia, una industria que tenemos que impulsar todos en conjunto. Ponerme a hablar en inglés no es mi meta”.
¿Cómo manejas el reconocimiento, el tema de redes sociales?
“No tengo Facebook, manejo Twitter y eso porque mi trabajo me lo pedía, lo hice a regañadientes, trato de mostrar aspectos de mi vida profesional. Con el reconocimiento he sido muy relajado con ese tema, todo depende de la actitud que uno tenga. Mi vida privada no es negociable, es un tema cerrado”.
¿Qué es lo que más extrañas de Colombia?
“A mi familia, la comida, la calidez de su gente, pero no me puedo quejar, porque España me acogió muy bien, conocí a mi esposa y me he sentido genial trabajando allá”.
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