A Leidy Jessenia Solís las adversidades que le han pasado en su vida personal y deportiva la han hecho convertirse en una guerrera, por eso ayer, al momento de esfumarse la opción de medalla y con lágrimas de dolor por no cumplir su meta, dijo en tono fuerte: “acá gané en aprendizaje, cometí un error técnico que no permite llevarle la medalla a mi hijo Alán Matías y a mi familia, pero me voy fortalecida porque Tokio 2020 me espera”.
Estas palabras no sorprendieron a su familia, ni a su tía Nubia Solís, a quien Leidy le heredó ese amor por las pesas, pues como ella dice, su sobrina es una luchadora, que ha superado todos los obstáculos que la vida le ha puesto y por eso el cuarto lugar en Río fue celebrado como una victoria.
En arranque Leidy...
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