Reconciliación, la semilla que sembró Francisco en Colombia
El Sumo Pontífice le cumplió a las víctimas. Escuchó las crueles historias de violencia que se escribieron en el país. Ellos dieron la mejor recompensa por su visita: el perdón.
El Sumo Pontífice dio palabras de aliento a los soldados mutilados por minas antipersonal. FOTOS esteban vanegas, reuters, afp.
La tierra germinada hay que regarla para cosechar. Eso fue lo que se vivió en la capital del Llano, Villavicencio, en donde quedó sembrado para todo el país el mensaje del Santo Padre Francisco, para que Colombia se desprenda rápidamente del yugo de la violencia y se regocije en la reconciliación.
Canciones y poesías dicen que no hay nada más majestuoso que el amanecer llanero, que trae de la mano al sol que rápidamente domina sus inmensas llanuras. Pero, este viernes, lo que se impuso fue la lluvia, que cayó durante toda la madrugada y que empapó a las más de seiscientas mil personas que literalmente estaban sembradas allí, en las 40 hectáreas de la finca Catama, la cual fue adaptada para ser el epicentro de la misa de Francisco, la segunda...