x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

A problemas reales soluciones reales

  • Alejo Vargas Velásquez | Alejo Vargas Velásquez
    Alejo Vargas Velásquez | Alejo Vargas Velásquez
20 de julio de 2010
bookmark

Hay varias tendencias en el manejo de los problemas que aquejan a las sociedades; una es aquella que busca eludirlos y de esta manera intentar desentenderse de los mismos; aquí, por supuesto lo único que se logra es el aplazamiento de los problemas mas no su solución; una segunda es la que evidenciando el problema no intenta buscar la solución que sea viable, sino a nombre de posiciones de 'principio', lo que logra es que el problema se mantenga sin solución, permaneciendo los 'principios' incólumes; una tercera es aquella que evidenciando el problema, sus causas y consecuencias, se esfuerza por lograr una solución viable y aceptable para los involucrados, sin que esto implique ceder en sus principios.

Pues bien, en el caso de las tensiones con nuestros vecinos andinos, Ecuador y Venezuela, hemos venido teniendo un ámbito problemático bastante agudo y por momentos en trance de complejización, pero lo que no puede es seguirse insistiendo en fórmulas para manejar estos problemas que no funcionan.

Todos sabemos las causas de las últimas agudizaciones vividas con Ecuador y con Venezuela. Para Colombia el origen del problema es la tolerancia -incluso complicidad se menciona en ciertos círculos- de estos gobiernos con las guerrillas colombianas y el uso de sus territorios por las guerrillas como una especie de retaguardia.

Para los vecinos se trata de un conflicto interno desbordado por la incapacidad del Estado colombiano de contener en el interior de sus fronteras a los grupos irregulares colombianos, sumado a la violación de la soberanía ecuatoriana cuando se produjo el bombardeo colombiano contra el campamento de las Farc donde murió alias Raúl Reyes ; a lo anterior se suma la ampliación del acuerdo de cooperación militar con los Estados Unidos, lo que llaman los vecinos, equivocadamente, la instalación de bases norteamericanas en Colombia.

A lo anterior, el manejo colombiano ha sido cambiante, desde un período de cierta aceptación tácita de lo anterior, acompañado de colaboraciones esporádicas, hasta llegar a una situación de crispar la situación y llevarla a organismos internacionales como la OEA, donde a decir verdad no ha habido y difícilmente habrá, pronunciamientos claros a favor de los argumentos colombianos. Ahora estamos de nuevo reiterando este tipo de manejo en los estertores del gobierno Uribe.

No hay duda de que los países andinos, y en general los suramericanos, desearían que se hiciera uso de organismos recientemente creados como Unasur y el propio Consejo de Defensa Suramericano, que se han ocupado del tema, más a solicitud de los demás países que por iniciativa colombiana.

Y claro, ahí es entendible la desconfianza colombiana ante organismos que hasta el momento parecen haber manejado los asuntos de manera más ideológica que con énfasis en intereses de Estado. Ahora bien, la inquietud es si el gobierno colombiano, por lo menos el que se iniciará próximamente, no debería jugar un rol diplomático más activo en estos organismos subregionales y asumiendo su carácter de país de tamaño mediano ser protagónico en los mismos.

Todo indica que el gobierno del Presidente Santos con su Canciller designada, tienen la intención de darles a estos temas un manejo diferente, más pragmático pero buscando llegar a resultados positivos, por un camino diplomático distinto, que combine la defensa de los intereses y el reconocimiento de los problemas y sus causalidades -pocos colombianos conocen mejor estos problemas que el Presidente Santos que como Ministro de Defensa tuvo acceso a información privilegiada-.

No se trata de ingenuidades, ni de desconocimiento, sino de la decisión de transitar otras estrategias, conociendo muy bien la complejidad y dificultad de lo que está entre manos. El gobierno que fenece debe darle la posibilidad al nuevo de que ensaye sus políticas, sin interferencias, y tratar de colaborar para el éxito de la nueva estrategia.

* Profesor Universidad Nacional

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD