La caída de un helicóptero a escala de una persona que practicaba aeromodelismo, que fue a parar a una de las catenarias del metro y causó la interrupción del servicio de transporte en el Sur del Aburrá durante varias horas, muestra que el hobby, otrora elitista, se ha masificado y requiere cuidados especiales.
El aeromodelista Ricardo Botero Correa , explica que hoy en el mercado se consiguen modelos muy baratos que llegan a las manos de cualquier persona, que en muchos casos no tienen la precaución de buscar un sitio adecuado para practicar. "Se ha vuelto un negocio y el comercio trae cantidades de eso de una forma, diría yo, irresponsable porque son aparatos peligrosos y ahí está la prueba".
Andrés Cardona Bravo , presidente de Aeromodelistas Medellín, asegura que un helicóptero a control remoto puede "asimilarse a una guadañadora que vuela y por eso hay que tener precauciones muy grandes".
Cardona agrega que el aeromodelismo en Colombia está regulado por la Federación Colombiana de Deportes Aéreos (Fedeareos), que estableció, entre otras cosas, que los aeromodelos no deben usarse en zonas urbanas.
En el mercado el precio de los aeromodelos puede oscilar entre los 200.000 pesos y los 5 millones de pesos. Su autonomía de vuelo puede estar entre los 10 y 20 minutos, alcanzar una altura hasta de 100 metros y velocidades de 100 a 200 kilómetros por hora.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8