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HISTÓRICO
ALIMENTANDO EL MONSTRUO
  • SANTIAGO SILVA JARAMILLO | SANTIAGO SILVA JARAMILLO
    SANTIAGO SILVA JARAMILLO | SANTIAGO SILVA JARAMILLO
Por SANTIAGO SILVA JARAMILLO | Publicado el 19 de septiembre de 2012

La corrupción, particularmente como expresión de tolerancia a la ilegalidad, es el mayor desafío que enfrenta actualmente Antioquia, un enemigo que se esconde bajo un manto de cotidianidad y trivialidad.

Según Fenalco, el 18 por ciento de los productos en el Valle de Aburrá son de contrabando. El porcentaje sube a 37 en las subregiones. Delitos como el contrabando de tabaco y de cigarrillos, la evasión de impuestos, la adulteración y la falsificación de bebidas alcohólicas y juegos de suerte y azar, la evasión de la sobretasa a la gasolina, la apropiación ilegal de hidrocarburos y la explotación minera ilegal le cuestan a Antioquia unos 384.400 millones de pesos al año en impuestos.

Pero el contrabando y la piratería no solo privan al erario público de recursos de inversión, sino que financian la violencia y la tiranía de las organizaciones criminales. El compromiso por la legalidad no es justificable solo por su impacto en los presupuestos para realizar obras de desarrollo y ejecutar programas sociales, sino porque la ilegalidad e informalidad funcionan como el combustible que da poder a los mafiosos y corruptos de nuestra sociedad.

La ilegalidad se alimenta de la cultura del atajo, de la tolerancia a la trampa, de la admiración al egoísmo desbordado y la justificación social del engaño.

El esfuerzo contra la ilegalidad debe ser integral, liderado por el Estado pero acompañado por el resto de la sociedad. Porque en ocasiones el crimen se construye con la acumulación de pequeñas acciones irresponsables, como aquel empresario que vende grandes cantidades de abono a lugares en que lo único que se puede hacer son bombas o el ciudadano que compra un celular de procedencia dudosa, echándole leña al fuego a la demanda por dispositivos robados.

Es por eso que resultan tan convenientes programas como Antioquia Legal, de la Gobernación de Antioquia, que buscan con herramientas legales, administrativas, de control social y educación cultural incentivar los comportamientos apegados a la legalidad en el departamento.

La apuesta de la Gobernación se sustenta en un enfoque integral, que incluye desde el control interno de la entidad, hasta las acciones preventivas ejecutadas en las escuelas antioqueñas. Sin embargo, el reto que tenemos por delante como sociedad, el desafío de contener esas inclinaciones y justificaciones tradicionales de la ilegalidad y la viveza, representa un enemigo muy difícil de derrotar.