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HISTÓRICO
Ánimas del purgatorio y Nuestro Amo pierden demanda
  • Ánimas del purgatorio y nuestro amo pierden demanda |
    Ánimas del purgatorio y nuestro amo pierden demanda |
Por Pablo Andrés Santa Arango | Publicado el 23 de mayo de 2013

Junio 6 de 1860
En el pequeño poblado de Concepción de la Confederación Granadina, conformada en aquel año por lo que hoy es Colombia y Panamá, una mujer decidió ceder el terreno donde estaba la iglesia de la localidad.

"Nepomucena Osorio otorga escritura de donación a favor de la cofradía de las ánimas i de Nuestro Amo colocado en esta iglesia (sic)", es uno de los apartes de la escritura 16 del 6 de junio de 1860, de cuatro páginas, precedida por un hombre de apellido Naranjo que oficiaba como secretario de la Corporación Municipal (sic).

151 años después
Mayo 27 de 2011
Ante el Juzgado Primero Civil del Circuito de Rionegro, el abogado Ramón Alcides Valencia Aguilar, en representación de la parroquia La Inmaculada Concepción, ubicada en el municipio de Concepción, Antioquia, instaura una demanda a la cofradía de las ánimas, a nuestro amo y a personas indeterminadas.

26 de junio de 2011
En la sección de edictos de los clasificados del periódico El Colombiano, es publicado un aviso de emplazamiento judicial, que en algunas de sus líneas, informaba: "Demandante: Parroquia La Inmaculada Concepción. Demandado: La cofradía de las ánimas y nuestro amo y personas que figuren como propietarios... Se advierte a los emplazados que si no comparecen a este juzgado a notificarse del auto que admite demanda de mayo 27 del 2011, dentro de los 15 días siguientes a la publicación de este requerimiento, se le nombrará un curador Ad-Litem, con quien se surtirá la notificación".

Pasaron las dos semanas y nadie que se identificara como las ánimas, nuestro amo o dueño del terreno y el inmueble que hacía parte del pleito, se presentó ante el juzgado.

Historia reciente
Hace dos años, el entonces padre de esa iglesia, Humberto Hincapié, notó que el paso de los años había hecho mella en la estructura, construida en 1770, y decidió aprovechar que a Concepción lo habían declarado "bien de interés cultural del ámbito nacional", mediante la resolución 1617 de noviembre de 1999, por lo que intentó gestionar algunos recursos.

"El párroco fue al Ministerio de Cultura para solicitar un auxilio que le sirviera para reparar el templo y allá le exigieron que presentara un documento donde se estableciera la titularidad del bien inmueble, y dijo que él era el representante de las ánimas y de nuestro amo. No obtuvo una buena respuesta y, un poquito preocupado, me preguntó ‘¿qué se podía hacer?’ Le dije que podíamos demandar en un proceso de pertenencia, a los que figuraban como dueños y empezamos ese proceso", relata el abogado Valencia, aclarando que nunca se pudo establecer que la cofradía de las ánimas y nuestro amo, fuera alguna corporación o entidad de la época.

El inicio del curioso proceso jurídico no demoró en ser tema de cafetería, parque o cualquier esquina del municipio.

"Acostumbro ir mucho a misa y recuerdo que el padre una vez nos contó lo que estaba pasando con la demanda a las ánimas. Era algo que parecía como imposible", comenta Fanny Castaño, de 55 años y habitante de la carrera Córdoba, en Concepción.

Pero no era mentira. Las almas y el Ser Supremo eran legalmente propietarios de la iglesia y habían sido demandados porque para poder invertir recursos públicos en ella, tenía que haber una figura jurídica palpable.

"A través de la emisora, se hizo mucha divulgación para que la gente supiera cuál era la verdadera historia", aclara Gustavo Alonso López Orrego, alcalde de la localidad.

"El abogado y el sacerdote tenían que demandar para poder que el terreno y el inmueble quedara a nombre de la parroquia. Cuando se realizó el juicio, lógicamente las ánimas no se presentaron ni mandaron ningún representante, entonces el abogado ganó la demanda", añade el burgomaestre.

Escrituras nuevas
28 de septiembre de 2012
El Juzgado Primero Civil del Circuito de Rionegro, mediante la sentencia 0151 de 2012, accede a las pretensiones del demandante, dejando sin lo que hace 152 años, le otorgó Nepomucena Osorio a seres en los que, seguramente, creía con mucha fe.

"En junio comenzarán los trabajos de mantenimiento. Vamos a acceder a un proyecto con valor de $406’000.000 y en la actualidad tenemos otro proyecto presentado, una segunda fase, por $550’000.000. La restauración la va a hacer la empresa Ferrocarril de Antioquia", especifica el alcalde.