En un reportaje reciente en The Economis t, titulado "Países nórdicos: el próximo supermodelo", se presenta la exitosa experiencia del cambio económico y político de Suecia, Dinamarca, Finlandia y Noruega, donde se han fusionado, con grandes resultados, los modelos económicos capitalistas y socialistas.
Es mucho lo que podemos aprender en Colombia de estos países que dejaron de preocuparse tanto por el debate ideológico y, por el contrario, se han ocupado de la ejecución de políticas públicas efectivas.
Veamos algunas de las lecciones de los países vikingos en cuanto a transparencia, uso de la tecnología, innovación y eficiencia estatal.
Empecemos por el papel de la empresa privada en el sector público. En Dinamarca y Noruega se ha permitido el manejo de compañías privadas de hospitales públicos, con el fin de que éstas ofrezcan un servicio de mejor calidad y a su vez se evite corrupción en el manejo de dineros estatales. La empresa privada en Suecia compite con oficinas del gobierno para la construcción de clínicas y jardines infantiles.
Los nórdicos no se han quedado en la teoría sobre la conveniencia o no de la intervención de la empresa privada en el sector público. Pasaron a los hechos, a la práctica, a lo que realmente beneficia a la gente.
Segundo, los nórdicos han entendido que su futuro y crecimiento económico no pueden depender de viejos gigantes empresariales como Nokia. Por tal razón, han creado agencias destinadas a buscar empresas emergentes dedicadas a la innovación y la tecnología para prestarles asesoría por parte de grandes empresarios, además de ofrecerles espacios de trabajo temporales y de financiar, en casos, viajes de estudio a grandes compañías tecnológicas de Silicon Valley.
El presupuesto que el gobierno finlandés invirtió en este catalizador de nuevas empresas fue de 600 millones de euros. No en vano, casos exitosos como el de los desarrolladores del popular juego Angry Birds vienen de Finlandia. Estudiando este caso es bueno que nos preguntemos si va siendo hora de invertir seriamente en innovación. En el surgimiento de nuevas empresas está el futuro económico de los nórdicos y también del nuestro.
Finalmente y aunque faltan muchas otras lecciones por mencionar, los países nórdicos emplean el 30 % de su fuerza laboral en el sector público –rasgo típico de Estados de corte socialista-
Los nórdicos han combinado exitosamente capitalismo con el Estado de bienestar.
Allí los impuestos se ven en obras, se sienten en calidad de vida y por lo tanto generan una gran confianza entre la ciudadanía y el Estado.
Es importante que desde Colombia miremos y aprendamos de los nórdicos y de una buena vez salgamos de la discusión teórica sobre modelos estatales y nos preocupemos por tener un Estado eficiente y que funcione bien. Eso sí, solucionando nuestro primer y más urgente problema: la seguridad.
@FedericoHoyos
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