"Estamos todos sanos y con hambre", dijeron este lunes en su primera comunicación telefónica con la superficie los 33 mineros atrapados en un yacimiento del norte de Chile.
Los obreros, que llevan 18 días bajo tierra, pidieron comida y también oxígeno. Además de agua, medicinas y alimento líquido, los socorristas ya comenzaron a enviarles oxígeno empleando unos cilindros que hacen descender hasta el refugio.
Operaciones por rescatarlos
Para los 33 mineros encontrados vivos luego de 17 días atrapados en el interior de un yacimiento de cobre y oro en Chile, la preocupación principal podría ser ahora preservar la cordura durante los meses necesarios para cavar un túnel suficientemente amplio para rescatarlos.
Tras la histórica jornada del domingo, en la que los propios mineros sorprendieron a todos al enviar pruebas de vida adjuntas en una sonda que llegó al fondo del yacimiento, las autoridades definían el plan de rescate que durará meses.
Un grupo de socorristas reforzaba este lunes el ducto por el que se entregará comida y comunicación a 33 operarios atrapados hace 18 días en una mina de Atacama, a 800 kilómetros de Santiago de de Chile.
"Ahora, en la mañana la idea es terminar el aseguramiento del pozo, cerca de las 8:00 a.m. hora local y ahí recién comenzar el descenso de los alimentos", dijo André Sougarret, gerente de la mina El Teniente de Codelco y jefe de los sondajes de rescate.
La idea, explicó, es mantener vivo el "cordón umbilical" con los mineros y en una fase que se podría materializar en las próximas horas o días, ampliar los ductos para apoyar a los mineros.
Para ello, por lo menos tres máquinas de sondaje continúan con sus trabajos de perforación, lo que permitiría establecer un canal de comunicación, otro de ventilación y uno de alimentos.
Cámara de video
Una cámara de video que bajó hasta el fondo de la mina comprobó en la jornada previa que los trabajadores a torso desnudo, con casco y muy alegres están en buenas condiciones de salud, pese a que permanecieron incomunicados durante 17 días tras el derrumbe en la zona media de la mina.
Según especialistas, los mineros atrapados habrían perdido unos 5 a 7 kilos, pero no estarían deshidratados ya que contarían con agua proveniente de las mismas perforaciones que hacen las máquinas de sondaje.
Más maquinaria
En las primeras horas del lunes, partió desde El Teniente, la mina de cobre subterránea más grande del mundo, la enorme maquinaria que se usará para cavar una perforación de diámetro suficiente para sacar a los mineros, un proceso que demorará por lo menos tres meses.
El enorme camión que transporta la perforadora deberá recorrer más de 900 kilómetros hasta la mina San José, de oro y cobre.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, dijo que las autoridades han preparado una serie de preguntas que enviarán a los mineros para conocer detalles de su estado --posibles heridas o enfermedades-- y poder disponer las medidas de ayuda, tanto física como sociológicamente. Un equipo de sicólogos se incluye en el vasto plan de ayuda y rescate.