Como amanecer siendo hincha del Nacional y al otro día dormir con la camiseta del Medellín, les está pasando a muchos candidatos: toda una vida son militantes de un partido y en cuestión de horas mutan políticamente para quedarse con un aval.
El caso más reciente es el de Carlos Arturo Betancur, candidato a la Alcaldía de Itagüí y exalcalde del mismo municipio por el conservatismo, quien al no conseguir el aval de su partido, se inscribió por Cambio Radical.
La razón: los conservadores, tras un análisis de partido, le negaron el aval y se lo entregaron al exdiputado Carlos Andrés Trujillo. Esta pirueta de Betancur fue tan rápida que muchos ni la notaron: el sábado en la tarde le negaron el apoyo y el lunes ya estaba recibiendo de manos de José Ignacio Mesa, representante de Cambio Radical, el aval.
En este sentido, caben varias preguntas: ¿es esta una campaña de personas y no de partidos?, ¿los partidos tienen como única función dar los avales?
Los analistas coinciden en que en la campaña actual hay personalidades como exalcaldes y excandidatos presidenciales, asunto que no es malo, según ellos, pero que evidentemente centra toda la atención en los nombres y desplaza a los partidos.
Fabián Sanabria, decano de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional, dijo que "desgraciadamente este país ha sido de tránsfugas todo el tiempo". Agregó que esta coyuntura no es solo de la política colombiana ya que también se vive en algunos países europeos.
"No es raro que personas éticas hagan eso. En ese sentido, me parece vital que la ciudadanía evalúe quién es el aspirante, si es alguien honesto o no, si tiene antecedentes judiciales. Eso hay que tenerlo presente porque en nuestro país se vota por personas siempre", dijo el académico.
El profesor Sanabria argumentó además que, por esta razón, los partidos se desdibujan en el mundo contemporáneo.
Luciano Sanín, director de la Escuela Nacional Sindical, subrayó que hoy en día ningún candidato es capaz de ganar las elecciones solo, por el grado de dispersión que tiene la política local y que debido a esto, van buscando avales por todo lado.
Reconoció que sí hay personalidades, por la importancia del poder local, y más aún porque a los partidos les gustan.
Destacó que los controles y las reglas de los partidos han dejado a muchos políticos por fuera, incluidas algunas personalidades, y eso los ha puesto a buscar avales por todas partes.
"Es increíble que uno pueda ser del Partido Conservador un día y al otro día de Cambio Radical o ser verde y al otro día indígena. En el nivel local, la identidad partidaria tiende a cero", sentenció Sanín.
Otros casos
Además del caso de Carlos Arturo Betancur en Itagüí, en Antioquia hay casos similares en los que aspirantes buscan el respaldo oficial de una u otra colectividad, a veces sin importar las diferencias ideológicas entre ellas.
El exalcalde de Medellín Luis Pérez buscó el aval de cuatro partidos y, como no lo encontró, hoy aparece inscrito por el movimiento Firmes por Medellín, respaldado por firmas.
El candidato al Concejo de Caldas Alberto Felipe Jaramillo, a quien el Partido Conservador no aceptó, hoy aspira por el Partido Verde.
El aspirante por el Partido de Integración Nacional (PIN) a la Gobernación, Jorge Gutiérrez Serna, buscó, en principio, ser candidato del Partido Verde a la Asamblea de Antioquia.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4