El Bolillo Gómez, en su jovial estilo, aprovechó una de las preguntas de los periodistas en la rueda de prensa tras el triunfo 1-0 ante Costa Rica y echó reversa.
Dijo que ya no piensa renunciar a su cargo de seleccionador de Colombia si no avanza a la segunda ronda, porque Costa Rica le demostró que es un gran equipo y que el Grupo A es bastante parejo y equilibrado.
Sus declaraciones habían caído mal entre los dirigentes de la Federación, que seguramente le jalaron las orejas y le recordaron que este proyecto está encaminado a Mundial de Brasil-2014.
Sobre el encuentro de ayer en la fría Jujuy, Gómez confesó que a pesar de que lleva ocho Copas América, ayer le temblaron las piernas.
Confesó a que a Colombia le faltó "chispa" y calificó al adversario como un elenco muy ordenado y complicado y sorpendió a los comunicadores al decir que dirigió bien al seleccionado tricolor en el primer tiempo, pero mal en la etapa complementaria.
"Es complicado ganar en un debut de la Copa América y máxime ante un rival que es el mejor equipo de Centroamérica", apuntó Bolillo.
Recordó el empate 1-1 de Argentina y Bolivia en la víspera y de ahí que haya justificado el desempeño de su elenco que no fue el más brillante, pero que hoy lo tiene con la primera opción de avanzar a cuartos de final. "Argentina y Colombia tenían la obligación de ganar, pero no fue fácil", comentó el estratega paisa.
Gómez, que cumple su segundo ciclo con Colombia, manifestó que si no hubieran ganado en el país se armaría un lío, "pero si se ve el potencial del rival, se puede comprobar que no es tan sencillo como muchos creen".
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