HISTÓRICO
De 6 años y ya tienen su celular
  • De 6 años y ya tienen su celular | Shutterstock
    De 6 años y ya tienen su celular | Shutterstock
Natalia Estefanía Botero | Publicado el 20 de noviembre de 2011

En Colombia no es extraño ver niños cada vez más pequeños con un celular. Son de su propiedad, sin discusión.

En el país, 42 por ciento de los pequeños, entre 6 y 9 años, tiene un dispositivo móvil, y la estadística aumenta en los mayores: el 72 por ciento, entre los 10 y 18 años, cuenta con uno de estos aparatos.

Lo dice el estudio Generaciones interactivas , que se desarrolló con el impulso de Telefónica y la Universidad de Navarra y, cuyos resultados para el país, se conocieron la semana pasada.

Nadie podría discutir que para estos niños y jóvenes, el móvil es "la pantalla por antonomasia", como indica Charo Sádaba Chalezquer, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Lo que quiere decir, que se impone por encima del PC para acceder a internet.

Si bien podría pensarse que lo utilizan para juegos, en realidad es para hablar (en especial con la mamá), y en el caso del país, la mayoría responde que sus padres se los dieron, "aún sin pedírselo".

"Les abrimos las puertas a un mundo adulto, sin explicarles bien los riesgos ni ponerles límites", dice Claudia Patricia López Echeverry, coordinadora regional de la Red Papaz.

Con la consecuencia de que al ser expertos, encuentran usos insospechados para los adultos, o descuidos graves como publicar los números y claves en Facebook, explica Claudia.

Muchas veces hay "ansiedad en exceso" por la seguridad de los hijos, indica la sicóloga clínica Carolina Molina. Pero antes de dar un celular bien podría incentivarse la confianza, por ejemplo, para que el pequeño entienda la importancia de reportarse.

Nadie discute ya las habilidades de los niños para entender la tecnología.

Colombia, según este estudio, tiene la estadística más alta, entre otros países, de usuarios jóvenes y niños en redes sociales: 95 por ciento.

Sí, ellos se relacionan, mucho más con la familia y amigos reales que con los virtuales, pero casi siempre están solos frente a la pantalla como sucede con el 52 por ciento, entre los 6 y 9 años.

Esto hace que los contenidos "sean creados desde la función misma de la interacción y no por agentes externos como sucedía con la radio o la TV", explica Carlos Mario Cano, experto en cibercultura. Con ello, esta generación forma un criterio no regulado por adultos, y cada vez las brechas entre una generación y otra, se expanden más.

El estudio de Telefónica refleja una actitud fisgona de parte de los padres, que preguntan a los niños: "¿qué hacen?, y que evidencia que casi nunca los ayudan o se sientan con ellos.

"Usar internet como una forma de acercarnos a ellos, diciéndoles que nos enseñen y que compartan lo que hacen allí", sugiere Carolina, como una forma de acortar distancias. El desafío para padres y maestros está en saberse convertir en "migrantes digitales", complementa Claudia.

Con ello, será más fácil convivir con las generaciones interactivas, en vez de parecer ausentes, por miedo o ignorancia, de un mundo que se impone. Y si no, mire a su hijo pequeño cómo interactua con el celular.