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HISTÓRICO
El más grande escándalo
  • Andrés Felipe Arias | Andrés Felipe Arias
    Andrés Felipe Arias | Andrés Felipe Arias
Andrés Felipe Arias | Publicado el 13 de mayo de 2011

Destruidas tantas familias, tantas honras y tantas vidas, es hora de analizar el escándalo más grande en la historia del sector agropecuario colombiano: Agro Ingreso Seguro (AIS). Es un escándalo tan, pero tan grande que, cuando uno cree que lo ha visto todo, no deja de sorprenderse. La magnitud del escándalo incluso supera la de aquellos episodios en los que sí hubo un descalabro real en el manejo de los recursos públicos.

En fin, el escándalo más grande en la historia del agro colombiano es uno en donde:

1. Los recursos comprometidos corresponden al 1% del total invertido en un programa del Estado para el campo.

2. Ningún funcionario público se robó un solo peso (el peculado se derrumbó ante los jueces).

3. Quienes abusaron del programa son unos particulares (0,1% del total de beneficiarios).

4. Esos particulares aceptaron devolver los recursos que recibieron, con intereses incluidos y sendas garantías de respaldo.

5. Es decir, el Estado recuperó toda la plata comprometida en el abuso.

6. Todos los recursos invertidos, incluidos los que llegaron a esos pocos que abusaron, nunca se desviaron a fines diferentes a los del programa; es decir, se invirtieron correctamente en el agro de este país, en tecnologías de riego, produciendo alimentos, aumentando la productividad del campo, estimulando las exportaciones agrícolas y generando empleo rural.

7. La entidad con la cual se ejecutaron los recursos pertenece a la OEA, no tiene ánimo de lucro, goza de la mayor experiencia en materia de tecnologías de riego agrícola, y viene celebrando convenios con el Estado colombiano desde hace décadas.

8. El funcionario que entregó a las autoridades penales la información detallada del abuso por parte de los particulares y que, además, lideró el proceso para la devolución de la plata terminó en la cárcel.

9. La justificación de la peligrosidad de los funcionarios en la cárcel se sustentó en términos que no existen en el Código Penal tales como: "más grande escándalo", "ricos y pobres", "comunidad reclama", "importación de alimentos", "desastre invernal", "excelente formación y hoja de vida".

He ahí el escándalo más grande en la historia del sector agropecuario colombiano: ningún funcionario robó, los particulares que abusaron (0,1%) están devolviendo los recursos fraudulentamente apropiados (1%) y la OEA terminó convertida en banda criminal. Alucinante.

Pero como el discurso político fue impecable, las verdaderas víctimas en este episodio (el Estado a través de exfuncionarios del Ministerio de Agricultura) terminaron pagando cárcel. En un país normal esto jamás hubiera sucedido. Pero estamos en Colombia o, mejor, en un mundo al revés. ¿Qué mensajes quedan a las nuevas generaciones?

1. Trabajar en el sector público por el interés superior del país conduce a la cárcel si se está en el lugar equivocado; es decir, si se está en medio de una brutal batalla política. Esto porque los términos, figuras, adjetivos y conceptos utilizados en los ataques políticos siempre podrán reemplazar el contenido del Código Penal (incluidas las mentiras, los sofismas y las exageraciones).

2. Formarse en las mejores universidades y construir una excelente hoja de vida es un agravante y garantiza un camino más rápido hacia la cárcel.

¿Quiénes terminarán trabajando para el sector público colombiano? Es elemental. Aquellos(as) que sí serán capaces de crear un verdadero escándalo gigante en la historia del sector agropecuario colombiano. Mejor dicho, aquellos(as) que sí serán capaces de tejer y armar un peculado de verdad. Porque demostrado está que el amor por Colombia, la formación de excelencia, la honorabilidad, la rectitud, el sacrificio y la buena fe no se premian sino que se castigan con cárcel.