El viaje de regreso desde el Viejo Continente fue tan extenuante que al mediodía del pasado martes, el patinador colombiano Edwin Estrada aún tenía las cobijas encima. Solo una voz dulce lo pudo despertar, su madre Leidy Vallecillas, quien llena de orgullo le llevó el almuerzo a la cama.
Y no era para menos, pues el nacido en Cali, pero residente desde hace tres años en Antioquia, retornó con un valioso regalo de madre: tres medallas de oro, las cuales obtuvo durante las dos paradas de la Copa Europea de carreras en Herdeen, Holanda, y Mechelen, Bélgica.
En la primera se impuso en la prueba contrarreloj, y en la segunda triunfó en aquella misma competencia así como en los 500 metros ruta.
"Estoy muy satisfecha porque mi hijo está logrando sus objetivos", dijo la madre del patinador.
"Me siento contento porque en Europa se cumplieron las expectativas. Ahora hay que seguir trabajando fuerte para clasificar al Mundial en Argentina en noviembre", dijo el corpulento patinador, quien aprovechó el poco tiempo de reposo con su familia ya que ayer partió a Bucaramanga, donde competirá, desde hoy y hasta este domingo, en la quinta válida Nacional Interclubes, puntuable para el selectivo Nacional, en el que se conocerán los nombres que por el país competirán en Argentina.
"Es muy duro clasificar a una Selección Colombia, porque en realidad el nivel de los patinadores del país es alto, pero resultados como los que se lograron en Holanda y Bélgica lo motivan a uno a seguir trabajando fuerte para permanecer en la equipo nacional" dijo el deportista, quien no hizo quedar mal al entrenador Iván Vargas, quien, antes de partir a suelo europeo, indicó que Estrada es catalogado, actualmente, como el mejor juvenil del mundo en el área de la velocidad.
"Lo importante es seguir constante en los entrenamientos, pues aquella disciplina es la que permite llegar lejos", concluyó el patinador.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4