Sí, hasta entre los grises edificios del centro de la ciudad, se pueden ver flores por estos días. Y pájaros de colores, también, durante la muestra Viveros, flores y mariposas, que está presente en la Plazoleta Unión, el centro comercial que se levanta donde antes fuera el Club Unión, en Junín.
Bromelias y orquídeas se ven por los patios y corredores del centro comercial. Y su presencia se ve acompañada de los cantos y gritos que, desde sus jaulas, lanzan pericos y cacatúas, entre otras especies de aves.
"Siempre es bueno ver un cambio en los colores y hasta en el sonido del ambiente", dice Eugenia Maya vendedora de seguros que suele cruzar con frecuencia por el lugar.
Paró a mirar los pájaros, se animó a comprar una orquídea, pero desistió cuando vio que quedaría un poco encartada para el resto de la jornada.
Plumas y colores
Ficher del amor. El letrero está ubicado debajo de la jaula de lo que, sin dicha información, llamaríamos pericos. Un niño mete diferentes dedos entre las rejas pero solo logra hacer huir a los pájaros.
La exposición es como un oasis para los transeúntes y visitantes del centro comercial.
"A mí, a esta edad, ya no me gusta casi nada, pero ver estas cositas sí me llama la atención", dice Natanael Arango. A sus "69 casi 70", las estridencias de la feria lo abruman y los tumultos lo espantan, entonces encontrar esta exposición, "sencilla pero bonita", lo reconforta con el color, con las flores y con la ciudad, porque ofrece algo para cada gusto.
Para Cira, en cambio, el asunto no ha sido tan beneficioso. Él es el representante de uno de los viveros presentes en la muestra.
"Viene mucha gente que mira, que dice que todo está muy bonito, que pregunta una que otra cosita, pero que no compra tantas flores", se lamenta el vendedor.
Quizá porque la mayoría está es refrescando la vista de tanto ladrillo, tanto cemento y tanto bus en el centro de Medellín.
Qué hay para ver
Aunque la exhibición se llama Viveros, flores y mariposas, de las lepidópteras hay pocas.
Encerradas en sus crisálidas, no exponen sus alas y solo están disponibles para la venta: 15 mil pesos es el precio de este regalo cada vez más común.
Pero en cada pasillo hay flores. "A la gente le gustan todas. Muchos preguntas por las orquídeas, pero como es una flor tan complicadita y a veces non tan barata, se llevan de las otras florecitas", agrega Cira.
Pero se pueden ver palomas maracaiberas, con más plumas y más pequeñas que las que se pasean por los parques de la ciudad, como si fueran peludas.
También hay unos pájaros casi diminutos, de plumaje gris, pecho blanco y pico anaranjado: alondras grises, dice el letrero que las identifica. Hay bonsáis, cactus y matas a granel.
Esta muestra va hasta el sábado, 7 de agosto, por si anda por el centro y quiere descansar un momento del ruido y la falta de color, pues se da una pasadita y quizá hasta pueda comprar algunas flores para su casa.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8