Ayer apareció en este diario un montaje burdo de una supuesta foto de varias personas, entre ellas yo, rodeando a los amigos de quien envió la foto (los amigos son quienes conservan las fotos de sus relacionados), firmado el correo por un supuesto Jorge Gómez Pérez.
Tan burdo el montaje que el menos observador se podrá dar cuenta de las proporciones de las caras respecto a su posición en la fotografía. Ana Mercedes Gómez, directora de este diario, pequeñita al lado de un gran rostro de un supuesto acompañante. Yo hablando con alguien que no está oyendo. Todos están distraídos. Fabio Valencia mirando para otro lado. Aníbal Gaviria con el gesto característico de su mano al lado de Ernesto Báez a quien le implantaron la misma mano con el mismo gesto. Una cabezota de uno de los delincuentes detrás de los demás, no sé si del Cebollero o del Alemán . No sé cuál es cuál. El candidato responsable de la foto los podrá identificar.
¿El pueblo de Medellín podrá aceptar esos candidatos que son capaces de siquiera tolerar semejante cosa? ¿Nos sentiremos bien gobernados por quien patrocina semejante mentira? Tenemos que reflexionar, tenemos que pensar en el futuro de Medellín y de su gente. Medellín necesita un candidato sin tacha, que haya mostrado administraciones limpias en la empresa privada o en las entidades públicas. Lo mismo podemos decir del departamento. Tenemos que elegir un ciudadano a carta cabal, una persona sin tacha, sobre quien no haya la más mínima duda.
De mí dicen que soy un viejo mandado a recoger, por lo menos en política. Y estoy de acuerdo con eso. Soy viejo y debía estar descansando como quería, pero siento una obligación con el pueblo colombiano para que esas campañas sucias no sean el pan de cada día de unos jóvenes que quieren el poder por encima de cualquier norma ética y moral. Quiero que se vuelva a la política limpia. A una política sin comprar conciencias con el dinero de las mafias. Que recuperemos la ética también en la actividad más importante para la democracia de cualquier país que se respete, como es la actividad política, esencia de esa democracia. Pobre Colombia, pobre Antioquia y pobre Medellín con estas prácticas sucias de la política moderna.
Por fortuna todavía tenemos candidatos confiables, honestos, con la ética en sus vidas como estandarte. Candidatos que pueden mostrar sus manos limpias, su mirada de frente que nos dice que son transparentes en su actuar. Candidatos que ni siquiera tienen que salir a explicar sus actos, que esos actos están a la vista para el análisis de los conciudadanos.
Tengámosle miedo a quienes falsean la verdad o permiten que otros lo hagan para su beneficio personal. Rechacemos esos actos indecorosos que nada bien dicen de las personas y menos de quienes aspiran a dirigir la administración pública. Vergüenza nos debe dar decir que vamos a votar por uno de esos personajes mentirosos, calumniadores, que sólo buscan el beneficio personal por encima de la moral y de las buenas costumbres. Dios nos libre de caer en sus manos sucias.
Le pido al pueblo de Medellín que reaccione, que mire el futuro de la ciudad y de su gente, que rechace a todo aquel que le pueda hacer daño. Imaginemos, nada más, cómo sería el manejo de los miles de millones de pesos de las Empresas Públicas de Medellín en manos de quien es capaz de permitir la mentira, el engaño, el montaje burdo para llegar a asumir los destinos de la próspera ciudad capital de Antioquia. Sería el freno al desarrollo, el poner por delante sus ambiciones personales al desarrollo de la ciudad.
Que Dios se apiade de nosotros.
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4