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HISTÓRICO
Investigar también es de los técnicos
  • Investigar también es de los técnicos | FOTO SHUTTERSTOCK
    Investigar también es de los técnicos | FOTO SHUTTERSTOCK
Por CAROLINA PÉREZ RAMÍREZ | Publicado el 20 de febrero de 2013

Según la política nacional de educación, la gran diferencia entre una institución universitaria y una de educación para el trabajo es la capacidad y tradición en la producción de saberes, es decir, en investigación. Sin embargo, gracias a los componentes académicos, el límite entre una y otra cada vez es más cercano.

Dice Carlos Emilio Barrera, director en Antioquia de la Asociación Nacional de Entidades de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano, Asenof, que esa falta de componentes investigativos no se debe a la carencia de innovación de las instituciones de educación para el trabajo, sino al concepto mismo de la enseñanza.

"En las técnicas y las tecnologías se enseña a hacer, en los pregrados a pensar, por eso la falta de investigación", aclara el director regional.

Pese a ese concepto las instituciones avanzan en el camino del conocimiento. Cuenta Andrés Mauricio Higuita, director académico de la Corporación Universitaria Remington, que en la institución se formó una política interna que busca componentes innovadores, para esto la investigación se definió como el camino a seguir.

Higuita aclara que no es fácil lograr que un estudiante de técnica haga parte de los semilleros, máxime si se tiene en cuenta el corto tiempo que pasan estos estudiantes en las aulas. Aún así, incluso para los técnicos, están abiertos los semilleros que relacionan directamente la investigación, innovación y productividad.

Ligia González, directora académica de la Universidad Cooperativa de Colombia, en donde también se ofrecen programas de educación para el empleo, confirma esa tendencia. Explica que en las aulas es indistinto a qué programa pertenezcan los estudiantes y por lo tanto a todos se les invita a innovar, a ser emprendedores y a investigar.

Aunque estos ejemplos podrían pensarse que son exclusivos de aquellas instituciones que ofrecen programas universitarios, Albert Giovani Corredor, director del Centro de Sistemas de Antioquia, Censa, aclara lo contrario.

En esta entidad, al igual que en las universitarias, la innovación y la investigación van de la mano, por lo tanto son opciones que están cerca de sus alumnos y que de a poco han logrado que estos se motiven e ingresen a aquellos espacios.

En la misma vía de la ley
Según la alianza estratégica del sector productivo, la academia y el Estado, se busca, no solo la producción de nuevos saberes, sino un trabajo conjunto y de retroalimentación entre la academia y el sector productivo.

Dice el documento en el que se regula esta formación, que todas las investigaciones y hallazgos que se realicen forman perfiles ocupacionales, y por lo tanto definen convenios entre las instituciones y el sector empresarial.

Así pues empieza a cambiar el pensamiento, y las instituciones demuestran que es posible investigar desde todos los campos de la educación, y que estudiar un programa de educación para el trabajo no es excusa para no hacerlo.