Faltando dos horas para que el compromiso entre Atlético Nacional y Equidad Seguros comenzara, el Atanasio ya estaba vestido de verde, las caras pintadas, banderas, sombrillas y escudos adornaban el estadio de la capital paisa.
Los fieles seguidores del verde paisa madrugaron al estadio para escoger el mejor puesto y festejar la final del fútbol colombiano.
Con comida en sus bolsos y mucho líquido, los hinchas esperaban ansiosos que el partido iniciara y ver a su equipo salir campeón.
Las caras de angustia que invadían a los fieles al inicio del compromiso cambiaron cuando el marcador se puso a favor de Nacional.
En ese momento todos eran amigos, compartían un mismo sentimiento, la misma pasión que aturdió a Medellín cuando Nacional levantó la copa coronándose como el mejor de Colombia.
La pasión y alegría que se vivió en el estadio, se extendió como una gran mancha verde y blanca por todas las calles de la ciudad, la alegría contagió a los habitantes de Medellín.