El abogado del presunto traficante de armas ruso Víctor But, conocido como el "mercader de la muerte", reconoció por primera vez que su defendido comerciaba con armas, informa este domingo el diario ruso Kommsersant.
"Efectivamente, mi cliente pudo vender armas a personas y organizaciones que defendían intereses opuestos a los de Estados Unidos", aseguró Albert Dayan, abogado de Bout, citado por el rotativo.
El abogado del empresario ruso hizo estas afirmaciones durante una reciente vista preliminar del caso penal abierto contra Víctor But en un tribunal de Nueva York.
"Por ello, medidas concretas para expulsar a But de este mercado pudieron ser tomadas tanto por las autoridades estadounidenses como por sus competidores", añadió.
Dayan denunció que el auténtico objetivo del caso penal incoado contra But es vengarse del empresario ruso por "poner en una incómoda situación a la Administración del presidente George W. Bush".
Además, pidieron al juez que citara como testigo a Juan Carlos Zárate, asesor adjunto y viceconsejero de Seguridad Nacional de Bush.
Según Kommersant, Zárate concedió una reciente entrevista al canal de televisión CBS en la que reconoce que Estados Unidos selló un contrato con una compañía propiedad de But para el transporte de armamento con destino a las tropas norteamericanas en Irak.
Zárate tachó de error la firma de ese contrato, ya que But tuvo así acceso a la tecnología que utiliza el Ejército estadounidense, lo que creó muchas dificultades a la Casa Blanca.
Recientemente, una juez federal de Nueva York ordenó proseguir con el juicio contra But, que fue extraditado por Tailandia a Estados Unidos en noviembre de 2010, tras rechazar la petición de la defensa para que se retiraran todos los cargos.
But ha defendido desde el principio su inocencia y se ha dirigido por carta al Kremlin para que interceda ante las autoridades estadounidenses.
Relación con las Farc
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a But de vender a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) unos 800 misiles tierra-aire, 5.000 fusiles de asalto AK-47, explosivos C-4 y minas antipersonal, entre otras armas valoradas en varios millones de dólares.
Según la Oficina Federal de Investigación (FBI), también intentó adquirir una batería antiaérea y conspiró para asesinar a ciudadanos estadounidenses, delitos que conllevan la cadena perpetua en Estados Unidos.
Los servicios de inteligencia occidentales sostienen que But dirigió una de las mayores redes privadas de contrabando de armas y negoció con regímenes sanguinarios y con el terrorista Osama bin Laden, quien pagaba al contado los pedidos para Al Qaeda.