Las bolsas europeas cerraron este jueves con ganancias medias superiores al 3 por ciento, empujadas por las alzas de Wall Street, e interrumpieron once jornadas consecutivas de caídas.
Milán ganó un 4,1 por ciento, Fráncfort subió un 3,28 por ciento, Madrid avanzó un 3,56 por ciento, Londres ganó un 3,11 por ciento y París lo hizo un 2,89 por ciento.
Tras una negociación muy volátil, las compras se impusieron en la renta variable del Viejo Continente después de conocerse datos económicos positivos en Estados Unidos que tranquilizaron a los inversores.
La cifra semanal de solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos bajó en 7.000 y quedó la semana pasada en 395.000.
La clara tendencia alcista de Wall Street impulsó el ánimo comprador en las plazas bursátiles europeas en las horas que comparten negociación.
Las bolsas europeas habían presentado en la apertura un fuerte rebote técnico a las pérdidas del 5 por ciento de la jornada anterior.
La euforia matinal, por los impulsos positivos de los mercados asiáticos y algunos resultados empresariales, se esfumó a media jornada para dar protagonismo de nuevo a la preocupación por los problemas de endeudamiento de Europa, donde las miradas se dirigen ahora a Francia.
La renta variable europea redujo las ganancias a media jornada -llegando a las pérdidas en algunos casos- arrastrada por las pérdidas de los bancos, sobre todo los franceses, pero en la sesión de tarde volvió al terreno positivo para quedarse hasta el cierre de la negociación.
Los títulos financieros -bancos y aseguradoras-, así como los industriales fueron los que más ganaron en bolsa en Europa, siendo también habían lo que más cayeron las jornadas anteriores.