Mientras quienes asistieron al Estadio Metropolitano de Barranquilla, el pasado viernes, al acto inaugural del Mundial de Fútbol sub-20, afirmaron que el show no fue del otro mundo, pero tampoco estuvo tan mal, quienes lo vieron por televisión sencillamente quedaron desencantados e incluso algo avergonzados, al considerar que no fue un espectáculo a la altura del certamen.
Si se tiene en cuenta que en el estadio se reunieron cerca de 45 mil espectadores y la señal de televisión se emitió para unos 400 millones de televidentes, el asunto es realmente delicado.
“Una cosa fue lo que la gente vio en el estadio y otra cosa lo que los televidentes vieron. En los ensayos habíamos tenido problemas con las luces, que habíamos solucionado y advertido, pero el problema fue de los productores de televisión, que no supieron hacer su labor. La televisión hizo picadillo el show”: comentó Rosana Lignarolo, coreógrafa responsable del acto inaugural.
Al parecer, no se tuvieron en cuenta los cambios climáticos que suelen presentarse por estos días en Colombia y la parte técnica se vio afectada por ello. Según la propia coreógrafa, los productores le dijeron que varias de las máquinas habían colapsado, por lo que la producción se vio afectada y, por ende, lo que se vio en televisión.
Lo que no entiende Rosana es por qué pasó todo esto, si nada fue improvisado. Cada uno de los equipos que tuvieron que ver con el espectáculo se reunió y sincronizaron todo.
“Llevamos diez meses planeando minuto a minuto este show, pero en el momento de salir a escena los audífonos de los artistas no sirvieron. He visto una y otra vez la transmisión por televisión y sencillamente no se vio nada de lo que pasó en el Metropolitano, hicieron picadillo el show”, insistió la coreógrafa..
“Nos limitamos a seguir lo que se había montado y ensayado durante varias jornadas. Nada cambió respecto a los ensayos realizados”, comentó Alex Rincón, director de transmisión de RCN.
En cuanto a los problemas de luz, se dice que por la lluvia se fundieron el 25 por ciento de las luces robóticas instaladas exclusivamente para el show en el estadio, lo que se notó en la transmisión por televisión.
Lo cierto es, que los televidentes no vieron un espectáculo al cual se le invirtieron seis mil millones de pesos y diez meses de trabajo, en el que se intentó hacer un recorrido por la cultura colombiana y en el que no podía faltar Jorge Celedón, al ser intérprete del himno del Mundial, pero que tampoco debía ser el único artista de renombre en escena.