Volvieron a caldearse los ánimos en Puerto Gaitán, Meta, en donde por lo menos cuatro personas resultaron heridas, luego de choques entre la Fuerza Pública y trabajadores petroleros del campo de Pacific Rubiales. Las autoridades de la región decretaron el toque de queda.
Según Timoteo Romero, director de la Central Unitaria de Trabajadores del Meta (CUT), la solución es que se inicie la mesa de negociación entre trabajadores, empresas petroleras y el Gobierno.
Responsabilizó al Gobierno por no cumplir con lo pactado el pasado 3 de agosto. "Se comprometió a buscar y vamos a completar dos meses. La situación sigue tal cual".
Los manifestantes aseguraron que no se retirarán del lugar, ni le darán paso a los carrotanques cargados con crudo, hasta no recibir respuestas satisfactorias a sus reivindicaciones laborales.
El alto consejero para la Seguridad Ciudadana, Francisco José Lloreda, aseguró que algunos integrantes de la Unión Sindical Obrera (USO) promueven los desórdenes y advirtió que las autoridades no permitirán que se tomen las vías de hecho.
La producción de petróleo de la empresa Pacific Rubiales fue suspendida, según lo confirmó su vicepresidente Camilo Valencia, quien argumentó que la decisión se tomó por las protestas.
Afirmó que tiene la certeza de que los desórdenes no provienen de los trabajadores sino de otros sectores. "Es una toma hostil de las instalaciones", dijo Valencia.
Por el cierre de la empresa el país dejará de producir 225.000 barriles diarios de petróleo.
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