Son varias las razones las que me impulsan a ser enemigo del "pico y placa". Y son algunas de ellas por derechos adquiridos.
El tráfico en las ciudades se organiza con una buena señalización vertical y horizontal, con una buena semaforización, organizando el parqueo en las vías y prohibiéndolo en las calles estrechas. Manteniendo las vías sin huecos que hacen lenta la circulación. Reglamentando la circulación del transporte público masivo "solo bus" y con otras medidas que requieren pequeñas inversiones pero que son eficientes. Para eso se paga el impuesto de rodamiento.
Soluciones más lógicas, duraderas y de gran impacto positivo son hacer calles, ampliar otras, construir intercambios viales, es decir, dejar el miedo a hacer grandes obras que ciertamente son la solución. Aquí viene, por supuesto, el argumento de la falta de dinero para hacerlas. Por fortuna el alcalde Alonso Salazar, sin el miedo de los otros, recuperó el sistema de valorización.
Medellín carece de los recursos para inversión tan alta pero necesaria, pero los usuarios de las vías preferirán pagar algo con tal de que se las mejoren. Los propietarios de las viviendas y de los negocios, si tienen conciencia de los beneficios, preferirán pagar algo con tal de movilizarse más fácil, evitar congestiones al frente de sus casas y trabajo y así evitar la acumulación de gases venenosos que al final cobrarán cuentas en la salud.
Todo lo anterior pueden parecer sueños, pero lo cierto es que los dueños de los vehículos pagan impuesto de rodamiento a la ciudad, para que esa ciudad les permita circular libremente por ella sin restricciones. El "pico y placa" es una restricción a un derecho adquirido, lo que puede llevar a demandas por violación a ese derecho.
Al pagar el impuesto de rodamiento, no sólo se adquiere el derecho de tránsito sino el derecho a hacerlo por unas vías en buenas condiciones. Ese dinero hay que invertirlo en reparar los daños que el uso de las vías produce. Es decir: yo pago el impuesto de rodamiento en la ciudad donde transito para hacerlo con tranquilidad, seguridad y en buenas condiciones.
Distinto es quien transita en ciudad diferente a la que recibe los impuestos de rodamiento. Al circular produce daños en las vías, es causa de congestiones, de gases nocivos para la salud y de molestias para los usuarios que sí pagan los impuestos donde deben hacerlo para disfrutar de una ciudad amable.
Todo lo anterior, para apoyar una idea que escuché de un colombiano que ocupa una alta posición en el exterior: "el pico y placa debe ser para los vehículos matriculados en otros municipios y así no violar los derechos adquiridos por los ciudadanos que pagan el impuesto en la ciudad donde transitan".
¿Será que esta es la solución?
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
3 y 4