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HISTÓRICO
Plazas y parques públicos
Iván Echeverri Valencia | Publicado el 06 de septiembre de 2011

Las plazas y parques públicos son siempre unos referentes muy importantes para los habitantes de poblaciones y ciudades, pues se constituyen en lugares de encuentro, de esparcimiento, de recreación y en los que además se llevan a cabo importantes actos culturales, deportivos, cívicos y religiosos.

En nuestro país es costumbre que el marco de las plazas y parques sea también el lugar propicio para los desfiles a los que concurren las principales autoridades cívicas, eclesiásticas y militares con la ciudadanía, para la conmemoración de las fiestas patrias, como las del 20 de julio y el día de la raza; para actos religiosos como las procesiones en las fiestas patronales, en semana santa y muchas otras. También han sido utilizados estos sitios para desarrollar actividades de mercadeo de los productos de la tierra, para exhibiciones y ferias de ganado y de artesanías, para tablados populares, entre otros eventos que congregan multitudes, como la presentación de artistas en concierto y para que los vendedores de ilusiones muestren sus habilidades y destrezas en una dura lucha por sobrevivir.

La capital de la montaña cuenta con plazas tan antiguas y reconocidas como la de Cisneros, la de Zea, la Uribe Uribe y San Ignacio y con los parques de Bolívar y de Berrío en el centro de la ciudad, más los ubicados en casi todos los barrios, como Aranjuez, la Milagrosa, Boston, la Floresta, Belén, Guayabal, el Poblado, etc., los que se han constituido en testigos de las costumbres, del desarrollo, de las circunstancias difíciles y en general de toda la cotidianidad de sus vecinos. También fueron en otra época el escenario de importantes eventos políticos a los que acudían figuras de talla nacional y grandes oradores.

Próximamente el IDEA hará entrega a la Gobernación y a la ciudad del nuevo Centro Cívico “Plaza La Libertad“, construido en un área de 14 mil metros cuadrados contiguo al Centro Administrativo La Alpujarra, obra que se adjudicó después de un concurso excepcional en el que se analizaron 31 propuestas de diseño arquitectónico y urbanístico, resultando ganadora una firma paisa conformada por profesionales jóvenes egresados de la Universidad Pontificia Bolivariana. Este complejo, de los más modernos del país, será sostenible y amigable con la biodiversidad de nuestro departamento, pues se aprovecharán de manera racional recursos naturales como el aire, el agua, los vientos, la energía y la calidad ambiental interior, por lo que cuenta con certificación LEED; consta de dos torres que simulan ser tallos de un árbol, con veintitrés y diecisiete pisos; en esta última se ha sembrado una ceiba, tendrá locales comerciales de libre acceso y estará interconectada a la otra torre en un gran mirador desde el cual se podrá observar toda la ciudad.

Este nuevo espacio, símbolo de la raza paisa, que representará los tres niveles climáticos de Antioquia en sus regiones, tendrá helipuerto, centro cultural en forma de roca con auditorio y una galería de arte que será dirigida por el nuevo Instituto para la Cultura y Patrimonio de Antioquia y un cubo en el que estarán los estudios de televisión más sofisticados del canal público de mayor audiencia en el país, “Teleantioquia”. Contará además con un teatro al aire libre, un bosque con 192 árboles y veinte mil especies menores, un lago de lotos y un parqueadero para 702 vehículos.

Por sus características y avances tecnológicos, está llamado a ser el espacio público más importante construido en los últimos años y será símbolo de identidad cultural e integración de la región, por lo que se constituirá rápidamente en lugar de encuentro preferido por los antioqueños.

Esta importante obra, que es un gran regalo del departamento a la ciudad, deberá ser adicionada sin celos ni egoísmos por las nuevas administraciones, con la construcción del hotel que quedó pendiente de adjudicación o concesión, para continuar con la transformación del sector de la Alpujarra, en el que se está conformando el complejo institucional, de carácter judicial, administrativo, cívico, cultural, de servicios y de negocios nacionales e internacionales, más importante del país e inclusive de América Latina, por lo que también se deben emprender de manera inmediata las campañas y acciones educativas necesarias para que esta zona continúe su avance, cobrando vida y permitiendo que la comunidad de manera ordenada se apropie de ella y la conserve con verdadero esmero.