En el corregimiento Cestillal, de Cañas Gordas, recibió cristiana sepultura ayer Jorge Andrés Góez David, de 16 años, uno de los dos menores que murieron el sábado, cuando un derrumbe sepultó la parte trasera de un bus, en el sitio Los Maderos, en el que otras 27 personas resultaron heridas.
En el percance también murió Edalí Durango Giraldo, de 16 años de edad, residente en la vereda Playones de Dabeiba..
De los 27 heridos, fue remitido en estado delicado a Medellín Luis Evelio Urrutia. Los demás fueron dados de alta de los hospitales de Cañas Gordas, Uramita y Buriticá a los que fueron trasladados.
César Augusto Rendón, conductor del bus accidentado, que viajaba para Turbo, relató que iba detrás de una buseta de servicios especiales, en el momento en que cayó el alud. Cuando vi que ese carro pasó, yo intenté hacerlo, pero cuando menos pensé, se vino una avalancha que tapó la parte trasera del bus.
"Fue horrible la gente empezó a triarse por las ventanillas, pero los de atrás no pudieron salir. En forma heroica, los campesinos del sector y los otros conductores, desafiando el derrumbe, se lanzaron a tratar de sacar a las personas atrapadas. Con sus manos y palas hicieron lo posible por salvarlos a todos pero fue imposible sacar a los dos jóvenes que se murieron", concluyó el busero, quien salió ileso.
Minutos después del hecho contratistas de Invías, retiraron parte del alud y abrieron vía por un carril.
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