Las declaraciones del Gobierno chileno, al día siguiente del sismo y el tsunami que destruyó gran parte del sur del país, fue una ofensa para gran parte de los talcahueños.
Incluso, Jorge Enrique Ramírez, técnico de la marina de Talcahuano, se montó a un edificio en ruinas y, a pesar del peligro al que se exponía, tomó fotos y las publicó en las redes sociales con el título "La verdadera cada del terremoto en Talcahuano". Los dos metros de agua en el centro de la ciudad y la destrucción, según ciudadanos, del 80 por ciento de la urbe, lo dicen todo.
Con el mismo propósito de mostrar la verdadera cara de la tragedia, tras la visita de periodistas de todo el mundo, Elías Arancibia, de 49 años y dueño de las lanchas Perla y Foca, creó el tour del sismo, un paseo que ha generado polémica entre quienes ven en este recorrido un negocio, pero a los que Elías se ha encargado de convencer de lo contrario. "Es la mejor manera de mostrar realmente lo que pasó", comenta el lanchero, quien hace 15 años hace lo mismo, mostrar la ciudad, pero ahora con un guión diferente.
Antes el tour, que cuesta 1.500 pesos chilenos (6.000 pesos colombianos) para adultos y 1.000 (4.000 pesos colombianos) para niños, mostraba el primer puerto militar y pesquero de Chile, las industrias vinícolas, y la tecnología que acompaña esta herradura paradisíaca en la costa sur del país, rodeada por submarinos y barcos de guerra. Todo un espectáculo.
Pero el 27 de febrero el recorrido cambió. Los barcos, siempre imponentes, estaban volcados en las playas y hasta en la plaza central. En las calles principales había 18 de ellos, otros 45 yacían sobre los muelles y por lo menos 15 más estaban hundidos. "A la entrada del supermercado, barcos; en el centro, barcos; en las calles, barcos; y sino eran containers : más de 700 salieron flotando hacia la ciudad", continúa Elías para graficar la dramática situación que el Gobierno minimizó. "Incluso, dijo que en la ciudad habían muerto dos personas y sólo en el cerro David Fuentes murieron 11", asegura Jorge Enrique.
La historia era al mejor estilo 2012. Sí, como el fin del mundo, con las esperanzas bajo el fango que dejó aquella gran ola.
El tour del sismo
En 35 minutos el recorrido por la herradura de Talcahuano muestra, en palabras de Elías, por qué un barco está afuera del mar, volcado. "Es que una ola de cinco metros lo lanzó hasta allá... ahhh", comenta el capitán de Foca sobre su explicación y sobre la reacción de la gente que, incrédula, conmovida y con la frente fruncida, recorre la bahía.
La embarcación, ya en su ruta, se acerca a una grúa que levanta 500 toneladas. "Vale la pena mirarla de cerca, gracias a ella ya sólo quedan ocho barcos en los muelles. Miren cómo los coge de la punta y los saca del fondo del mar... ohhh", expresa Elías para continuar con lo que dicen los turistas y con su explicación en cada recorrido, que ya se sabe de memoria, y que, dos meses después del tsunami y un mes después del comienzo del tour, le enseña la realidad de la ciudad a unas 500 personas cada fin de semana.
La isla Rocuant, donde hay barcos hundidos; el puente de la entrada, con embarcaciones debajo; la pesquera Iquique, que está totalmente abatida; y las decenas de muelles que quedaron en el agua, también hacen parte del trayecto.
Los periodistas y reporteros, ansiosos por llevar la mejor foto y la gran historia de una ciudad azotada, aceleraron el nacimiento de este paseo que, entre otras cosas, cuenta Jorge Enrique, muestra lugares como Santa Clara, una población costera, donde sólo en lancha es posible conocer la dimensión de la catástrofe. Allí, 300 familias quedaron damnificadas y aún esperan por ayuda.
Los dos meses que el Gobierno auguró para recoger el lodo que dejó aquella ola de cinco metros fue un cálculo corto. Según Elías, aún están sacando agua y pantano del centro. "Todo el primer piso de Talcahuano está en las calles, las oficinas... no hay entrada por tierra a la ciudad", agrega este marinero sobre otra de las razones para tener vigente el tour, pues las calles están cerradas y ocupadas por enseres de las viviendas, y bordear la ciudad es la única forma de llegar a cada zona destruida.
"El Gobierno dijo que ya la etapa de emergencia pasó. Quién le explica eso a los que lo perdieron todo", enfatiza Jorge Enrique.
Con el mismo ímpetu de hacer visible esta ciudad de 172 mil habitantes, en medio de la tragedia nacional, el alcalde de Talcahuano, Gastón Saavedra, se quejó ante el presidente chileno, Sebastián Piñera, por la demora en la reconstrucción de la urbe. La semana pasada, por fin, hubo movimientos en la recolección de escombros.
Por eso la marcha del 1 de mayo. Una ironía. Miles de personas, sin trabajo, sin vivienda, llenaron la ciudad y los ojos del mundo con su presencia, un discurso y algo de rockadile a cargo de Jorge Enrique y su banda.
Talcahuano se hizo visible
La visita del viceministro de Desastres de Japón, Kenta Izumi, sorprendió a los miles de damnificados, quienes, en días de lluvia sacan sus cabezas por las carpas que hacen de viviendas; siempre con la esperanza de un auxilio, de la gran noticia.
¿Qué tanto influyó la labor de Elías a bordo de sus lanchas para conseguir este tipo de acontecimientos? Puede que él nunca lo sepa, pero lo cierto es que un alto dignatario de uno de los países más sísmicos del mundo, y además una potencia mundial, estuvo con los talcahueños para tomar la ciudad como ejemplo en caso de una emergencia en su país.
Lo único que esperan quienes lo perdieron todo es que cada día las buenas noticias apacigüen el frío de la época y el hambre que dejó el terremoto de 8,8 que hasta hoy estremece el país.
"Conversamos con el Gobierno de Chile y creo que sería posible ayudar en la educación y en los sistema de alertas tempranas, es decir, la técnica en el aviso de maremotos", dijo Izumi.
Esas son las noticias que gente como Jorge Enrique y Elías, líderes por naturaleza, esperan.
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