Camilo Gómez, nacido en Paipa, Boyacá, hace 29 años y ganador el año pasado del Clásico RCN, sufrió ayer en la quinta y última etapa de la Vuelta a Antioquia-FLA 95 años, cuando rodó por el piso a falta de dos giros para el final de la carrera.
La intensa lluvia que se aflojó temprano sobre el occidente de la ciudad y que acompañó el circuito de 80 kilómetros por los alrededores de la unidad deportiva Atanasio Girardot propició varias caídas, entre ellas la del líder Gómez.
Sin embargo, y para su fortuna, contó con un gran trabajo de equipo que logró incorporarlo de nuevo al grupo principal, donde estaban los rivales fuertes, especialmente Rafael Infantino, quien estaba a solo 19 segundos en la general, y llegar con el mismo tiempo.
"Estoy muy contento de ganar en Antioquia, sabiendo que es muy difícil. A pesar del inconveniente que tuve, en el que el equipo me supo arropar y coronarme campeón en una tierra donde, prácticamente, me hice como ciclista", comentó Gómez, quien se hizo a la camiseta desde la segunda etapa y nunca la soltó.
"Esta victoria significa una reivindicación con nuestros patrocinadores -Formesan-Bogotá Humana-IDR- pues esta temporada no habíamos logrado ningún triunfo a nivel nacional y lo hacemos a lo grande en una de las pruebas más importantes del calendario", manifestó el técnico Luis Alfonso Cely.
El triunfo en la etapa final fue para Jairo Alonso Salas (Aguardiente Antioqueño-Idea-Lotería de Medellín), quien se impuso en el embalaje dejando al principal favorito, el español Óscar Sevilla relegado a un cuarto sitial
Pico y Placa Medellín
viernes
3 y 4
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