Es un sardino de 13 años y entrena como si fuera un curtido de 25 años o más.
Y tiene que ser así, porque Alejandro Arias está en la tónica de sembrar raíces fuertes en los clavados, esos que tan buenos resultados entrega el club Alcatraz de Antioquia.
Durante la mitad de año, uno de los prospectos paisas que por estos días compite en el Nacional Interclubes juvenil de Cali, se la jugó entera en lo que se convirtió en todo un reto para él y su familia que es bastante acuática.
El hijo de uno de los entrenadores nacionales de natación de carreras, Never Arias, se metió de frente con los clavados, al punto de llegar a practicar hasta ocho horas en los picos duros de unas prácticas que ayer mostraron sus resultados.
Alejandro ya lleva dos medallas en el certamen que se disputa en piscinas caleñas. El oro llegó ayer en el trampolín de un metro, y antes fue de plata, en la palanca de los tres metros.
"En estos meses aproveché todo lo que pude para entrenar muy duro con mi técnico Wilson Molina. Yo tengo muchas posibilidades de ser un buen saltador y eso es lo que busco".
Alejo lo dice con toda seguridad, esa misma que irradia su papá Never, quien comparte el criterio de sembrar bases firmes; que sean sólidas, para formarlo como un saltador de valía.
"A Alejandro le buscamos un colegio en el que pueda tener espacios para sus duros entrenamientos. Si él quiere ser un saltador de talla internacional, que lo haga, porque condiciones y apoyo es lo que tiene".
En casa de los Arias, donde Dora Luz Muñoz, comparte las ilusiones, Alejandro despierta aplausos, los que ayer, a sus 13 años cosechó en Cali.
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