x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

Un gigante juega con vigas de 90 toneladas en el río

CON LA GRÚA más grande del país avanza el izaje de 27 de las 30 vigas que requiere el intercambio vial para permitir las obras de la Extensión al Sur del metro. Tres días de cierre de la Regional para una tarea de alta ingeniería.

  • Un gigante juega con vigas de 90 toneladas en el río | Fotos Donaldo Zuluaga | El montaje de las vigas sobre las columnas es una tarea de alta precisión por el peso y tamaño de las estructuras de cemento. Con el mismo rigor se continuará en los costados de Sabaneta e Itagüí.
    Un gigante juega con vigas de 90 toneladas en el río | Fotos Donaldo Zuluaga | El montaje de las vigas sobre las columnas es una tarea de alta precisión por el peso y tamaño de las estructuras de cemento. Con el mismo rigor se continuará en los costados de Sabaneta e Itagüí.
04 de julio de 2011
bookmark

Ese "monstruo" metálico de 43 metros de altura, casi la misma que tiene un edificio de 15 pisos, se mueve con la lentitud de un gigante, pero hace ver fácil y simple la tarea de izar y poner con precisión moles de cemento sobre columnas.

Su accionar genera ansiedad y asombro de ingenieros y operarios que están habituados a estas faenas, y acumula curiosos que se detienen en pleno corredor del río a contemplar el espectáculo.

Además de buena estatura, ese "monstruo" también tiene amplitud, pues ocupa al límite los 11 metros de ancho que tiene la avenida Regional, una vía de tres carriles.

Apenas para su tamaño, está montado en dos orugas, que son como los zapatos que le permiten desplazarse, cada uno con un peso de 40 toneladas.

Ese gigante que se estira al cielo en una armazón de amarillo intenso, es la grúa más grande que existe en Colombia, fabricada en Japón, con una capacidad de carga de 600 toneladas, que por cuya capacidad y tamaño se utiliza en montajes especiales.

La trajeron expresamente de de Cerromatoso (Córdoba) para izar las 27 vigas que se requieren para dar forma al intercambio vial Itagüí-Sabaneta, que permitirá la Extensión al Sur del metro.

El inmenso cuerpo se tuvo que traer "cercenado" en 12 tractomulas que tardaron ocho días para devorar la distancia entre Cerromatoso (Montelíbano) y Medellín.

Y tomó otros seis días para recuperar la forma imponente que hoy exhibe a orillas del río, en Sabaneta.

Penden de cuatro hilos
La torre metálica "invade" toda la amplitud de la Regional, y desde lo más alto cuelgan cuatro hilos de acero de dos pulgadas, cada uno, que van a sostener las vigas de 90 toneladas de peso.

Por una especie de ojal en el extremo de la viga que está en turno, se introduce un pasador de acero, de 120 kilos, al que se aferran los cables.

"Templen ahí, jale un poquito el buje, hágaleee", se escucha al iniciar la operación.

En forma lenta la grúa levanta el "bloque" de cemento, que toma un movimiento de péndulo inevitable, y lo desplaza aún más despacio, unos 200 metros, hasta el punto más cercano al puente en construcción.

Para Salvador Baquero, encargado de la parte operativa por la empresa Transportes Montejo, que opera la grúa, son momentos de tensión.

Los hilos de acero se envuelven con cobertores de fibra para conjurar el riesgo de "arco eléctrico" que se puede presentar cuando toman altura y se aproximan a las líneas de alta tensión del sistema intercontectado.

"Es una protección. Una descarga de 110.000 voltios puede ser fatal", comenta Theodor Kurk Echeverri, ingeniero que coordina la gerencia del proyecto por el metro de Medellín.

La grúa no lo puede todo, y un grupo de hombres le "ayuda" a girar la viga con vientos para posicionarla.

Mientras gira, sube y se acerca a su meta, donde deberá encajar en las mesas, que son las pequeñas terrazas que coronan las columnas.

"Este es el momento crítico", apunta Kurk, cuando los dos extremos de la viga están sobre los neofrenos.

"Son una especie de cauchos o 'cojines' que reciben la viga", apunta la ingeniera del metro Pamela García.

El suspenso también pesa en el ambiente con el lento descenso de la estructura de cemento que agudiza la comunicación visual de los trabajadores de Montejo (arriba), con el operador de la grúa (abajo).

El encaje es perfecto, y al instante se escuchan gritos y aplausos del personal de la obra que celebra el acierto.

Los respaldan otros vivas emocionados fuera del encerramiento: son de los curiosos que observaban, algunos con cámaras y fiambre.

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD