x

Pico y Placa Medellín

viernes

3 y 4 

3 y 4

Pico y Placa Medellín

jueves

0 y 2 

0 y 2

Pico y Placa Medellín

miercoles

1 y 8 

1 y 8

Pico y Placa Medellín

martes

5 y 7  

5 y 7

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

6 y 9  

6 y 9

Un primer pulso que seguirá en La Habana

La instalación de la mesa de negociación anticipó complejidad del diálogo.

  • Un primer pulso que seguirá en La Habana | Tras casi tres horas, entre discursos y dos ruedas de prensa separadas en Oslo, los negociadores del Gobierno y las Farc se reencontrarán en La Habana a partir del 5 noviembre para iniciar las negociaciones que buscan el fin del conflicto. FOTO SIG
    Un primer pulso que seguirá en La Habana | Tras casi tres horas, entre discursos y dos ruedas de prensa separadas en Oslo, los negociadores del Gobierno y las Farc se reencontrarán en La Habana a partir del 5 noviembre para iniciar las negociaciones que buscan el fin del conflicto. FOTO SIG
18 de octubre de 2012
bookmark

Se vislumbraba como la instalación protocolaria y sin tensión de la mesa de negociación en suelo nórdico. Pero los discursos divergentes lo convirtieron en el primer pulso, entre los negociadores del Gobierno y las Farc, de un proceso de paz complejo que continuará en noviembre en Cuba.

La presencia de las delegaciones cambió la tranquilidad habitual del hotel Hurdalsjoen, que dejó de ser por un día el tranquilo y pequeño hospedaje en las afueras de Oslo para convertirse en el primer campo de batalla, no desde las armas sino con las ideas, entre los responsables de dirimir la suerte del conflicto armado.

El ambiente sobrio del salón recibió a la prensa internacional que, ávida de conocer los detalles de la negociación, llenó el recinto para registrar la primera aparición pública conjunta.

Cuarenta minutos después de lo acordado, en silencio los dos equipos negociadores se instalaron a lo ancho de una mesa. Del lado izquierdo, sin el camuflado y los fusiles que empuñaron en el inicio de diálogos en el Caguán, hace 14 años, aparecieron, de traje, alias “Iván Márquez”, Rodrigo Granda , “Jesús Santrich”, “Marco León Calarcá” y “Andrés París”.

A la derecha estaba el exvicepresidente Humberto de la Calle ; el alto comisionado de paz, Sergio Jaramillo ; el general (r) Jorge Mora Rangel , el director de la Andi, Luis Carlos Villegas y Frank Pearl .

El jefe negociador del Gobierno, quien a juicio de los presentes lució lúcido y coherente frente a los objetivos y la agenda de negociación, fue el primero en tomar el micrófono durante 17 minutos para anticipar que el Estado espera un “proceso eficaz, rápido y digno”, al tiempo que anunció que los diálogos se reanudarán en La Habana, desde el próximo 15 de noviembre.

Subió el tono del discurso
Luego de un receso, los mensajes sobre la voluntad de paz de ambas partes para terminar el conflicto por la vía pacífica se tornaron más fuertes, sobre todo después de la extensa intervención de alias “Iván Márquez”.

El segundo al mando de las Farc justificó la lucha armada con una crítica a la política económica del Estado, su manejo de la tierra, los “beneficios” a las multinacionales, el gasto militar y un Congreso y una clase política cuestionados.

A su turno, sonriente y vestido con bufanda y gafas oscuras, que a muchos presentes les recordó a “Jacobo Arenas”, alias “Jesús Santrich” se mostró más beligerante y descartó que los guerrilleros deban enfrentar la justicia por los crímenes durante el conflicto, como lo reclaman las víctimas. “Somos revolucionarios, no cometemos crímenes contra el pueblo”, dijo el jefe insurgente.

Luego, en la rueda de prensa, De la Calle, sin perder la compostura, pero con firmeza precisó que ni la “doctrina militar con la que el Gobierno enfrenta a los grupos armados ilegales ni el modelo económico” del país están en la agenda. Al ser preguntado por la prensa sobre alias “Simón Trinidad” aseguró que “esa posibilidad no esta contemplada”.

Uno de los momentos de tensión, que anticipan que el proceso de negociación no será fácil y sin tropiezos, se dio cuando “Jesús Santrich” afirmó “tranquilo ‘bobi’, apenas estamos empezando”, en referencia a Humberto de la Calle .

Al final, alias “Marco León Calarcá” se levantó de su silla y en su lugar dejó un letrero con el nombre de “Simón Trinidad”, antes de abandonar el salón.

La instalación destapó las tensiones previsibles, pero también mostró la voluntad de las partes de seguir adelante en La Habana con la segunda parte del proceso.

Te puede interesar

¿Buscando trabajo?
Crea y registra tu hoja de vida.

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD