Desde hace más de dos décadas, el bar Trilogía (Cra 43G #24-08) es uno de los puntos neurálgicos de la vida musical de Medellín. Felipe Martínez Botero, uno de sus fundadores, llegó al proyecto en 1996, después de regresar de Guatemala, donde tocaba con una banda de música. Allí se reencontró con Luis Fernando Moreno, Eduardo Maya y otros músicos con los que ya había trabajado.
Siga leyendo: GeezyDee y el chirreo ¿la nueva música parrandera paisa?
Martínez explica que Trilogía no se construyó alrededor de un solo género. El grupo reúne músicos con diferentes intereses musicales y una banda que puede llegar a tener 12 integrantes. En su repertorio conviven el rock, el blues, el jazz, el tango, la salsa, la música tropical y otros géneros. “Trilogía más que un santuario de alguna música es un santuario mestizo de todas las músicas que estén al alcance de nuestras habilidades para interpretar”, dice Martínez.
El propio fundador se inclina por el rock bluesero, el rock británico y el sonido de los años setenta, con referencias como Led Zeppelin y Cream. A Luis Fernando Moreno, otro de los socios, le interesan el rock estadounidense, el soul, el blues, el jazz, el tango y artistas de la dimensión de Frank Sinatra. Eduardo Maya, pianista, se mueve entre la música clásica y el rock, mientras que Omar Vargas tiene sus intereses en el folclor, la salsa y los compositores colombianos y cubanos. Otros integrantes de la banda también tienen preferencias por el trash metal, el rock, la música urbana y el rap.
Para Martínez, esa combinación explica la propuesta musical del lugar. “Esa es la gracia de Trilogía, la diversidad musical”, señala.
El músico también relaciona esa diversidad con los géneros que históricamente han tenido presencia en Medellín. Menciona la salsa, el vallenato, el tango, la ranchera, la música de carrilera y el rock. Aunque en las décadas de 1980 y 1990 escuchó decir que Medellín era la capital latinoamericana del rock, considera que la ciudad tiene públicos amplios para géneros diferentes.
Según su percepción, la salsa, el reguetón, el vallenato y el rock tienen públicos más grandes, mientras que existe también un público para el jazz y propuestas más específicas. Uno de los cambios que ha observado está relacionado con la edad de quienes frecuentan Trilogía. Martínez señala que las personas que comenzaron a asistir hace 26 años hoy están entre los 50 y los 70 años.
Al mismo tiempo, dice que el lugar también recibe personas más jóvenes. Dice que es un espacio para adultos que todavía tienen una vida activa y buscan salir, bailar, cantar y compartir con sus parejas y amigos.
Regístrate al newsletter