Si bien las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) son pesimistas en torno al desempeño de la economía mundial para 2016 y 2017, ningún caso resulta tan preocupante en sus vaticinios como el venezolano.
El ente multilateral calcula en 2.200 por ciento la inflación que tendrá Venezuela para el próximo año. También, pronostica una contracción del 8 por ciento del PIB del país vecino durante 2016. Si esta situación sigue así, y sin una verdadera reacción del gobierno chavista, el FMI vaticina una inflación de 4.600 por ciento para 2021. Los precios, por tanto, ascenderían exponencialmente.
¿Es válido el pronóstico del Fondo Monetario Internacional? ¿En ese caso, por qué el país vecino llegó a tal escenario? EL COLOMBIANO indagó con...