El principal aliado en Alemania de la mandataria cristianodemócrata, Angela Merkel, la Unión Socialcristiana (CSU) del estado de Baviera, le dio a la canciller 15 días para diseñar una propuesta migratoria que los convenza de seguir apoyándola en el gobierno.
La fuente fundamental de las fisuras entre ambas formaciones políticas es la actual normativa que impide que un país europeo le niegue la entrada a un inmigrante que haya solicitado asilo en una tercera nación.
Tras días de amagos de ruptura entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller y la Unión Socialcristiana (CSU) del Ministro del Interior Horst Seehofer, ambos líderes comparecieron por separado, en Berlín y Múnich, pero dispuestos a darse un plazo hasta finales de junio...