Tres décadas y siete años de sanciones contra Irán llegaron a su final ayer, cuando las potencias occidentales decidieron buscar nuevos enfoques para abordar el complejo juego de poderes en Medio Oriente y la nunca fácil relación con la República Islámica.
Entretanto, en la agitada y dinámica capital del país, Teherán, mientras que se esperaban celebraciones masivas —tal como ocurrió en distintas ocasiones durante este proceso de negociación—, se vio en cambio un día calmado, pero sin que los ciudadanos perdieran su optimismo.
“Me siento orgulloso como iraní, por haberle mostrado al mundo que con diplomacia y negociación, y no con amenazas o presión, se pueden resolver los conflictos”, dijo a Efe el marino mercante Alireza Kachuí.
¿Cómo se ve beneficiada esa nación con la decisión de Occidente? Fundamentalmente, Irán entra ahora de lleno al sistema financiero internacional, y tendrá mayor acceso a los mercados globales, en especial para vender su petróleo y comprar, por otra parte, medicinas, tecnología y maquinaria.
En diálogo con EL COLOMBIANO, Reza Jafarizadeh, empresario iraní radicado en Medellín, explicó la importancia que tiene este paso entre las potencias y la República Islámica: “Es una oportunidad. Durante muchos años, el pueblo fue el que sufrió por estas sanciones. Era difícil comprar repuestos para aviones, lo que generaba muchos accidentes y dificultaba los viajes. Asimismo, no se conseguían medicinas de calidad y a precio razonable. Muchas personas perdieron la visión por medicinas ‘chiveadas’ importadas de China. Era muy difícil por ejemplo para la gente que sufría cáncer o esclerosis”.
Para el imam Julián Zapata, cofundador del Centro Cultural Islámico de Colombia, E.U. también gana en esta coyuntura: “Para nadie es un misterio que el mundo persa es estratégico en Medio Oriente. Y tanto (John) Kerry como (Barack) Obama se dieron cuenta de la importancia de buscar un nuevo enfoque, al ver que décadas de sanciones no debilitaban, sino que incluso fortalecían la revolución. Vieron que era mejor estudiar a Irán de cerca”.
“No obstante, el gran ganador es la República Islámica. Se liberan enormes cantidades de dinero que tenía bloqueado en Occidente. Esto lo va utilizar para reforzar temas sociales, económicos y tecnológicos. Es evidente que va a tener recursos, y esta es una preocupación para Arabia Saudita e Israel”, agregó.
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