<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

Las ostras cierran sus conchas por estrés

Un estudio concluyó que los grandes mamíferos no son los únicos afectados por el ruido submarino

  • La posición de la concha indica el índice de bienestar; ante las amenazas las cierran rápidamente. FOTO Sstock
    La posición de la concha indica el índice de bienestar; ante las amenazas las cierran rápidamente. FOTO Sstock
30 de octubre de 2017
bookmark

La contaminación acústica se ha convertido en los últimos años en uno de los problemas emergentes más importantes de la biodiversidad marina, junto con las basuras que llegan a los océanos. Hasta ahora, los científicos pensaban que los grandes mamíferos marinos eran los animales más perjudicados por el ruido submarino provocado por el tráfico de grandes barcos y la explotación marina, entre otros. Pero en realidad no son los únicos.

Un estudio, publicado en la revista PLoS ONE, revela que los sonidos también son percibidos y “escuchados” por algunos moluscos bivalvos, como las ostras, que ante los ruidos de baja frecuencia, cierran sus conchas como señal de estrés.

“La contaminación acústica en los océanos es un problema creciente y todos hemos oído hablar de su impacto en las ballenas”, afirma Jean-Charles Massabuau, autor principal del trabajo e investigador en la Universidad de Burdeos (Francia). “Pero los océanos están repletos de diferentes tipos de animales. ¿Cuáles son sus capacidades de percepción del sonido?”, se cuestiona Massabuau.

Para responder a esta pregunta, el equipo de investigadores analizó en el laboratorio el impacto de este tipo de ruido submarino en 32 ejemplares de ostras. Los científicos usaron un altavoz para reproducir los sonidos bajo el agua en un rango de diferentes frecuencias.

El estrés y las frecuencias

Los investigadores evaluaron los comportamientos de estos moluscos ante los diversos sonidos, y contabilizaron las veces que estos cerraban sus conchas, y en qué momento lo hacían. La posición de la concha indica el índice de bienestar de estos invertebrados; ante las amenazas las cierran rápidamente.

Los resultados mostraron que ante sonidos entre 10 y 1.000 Hz, las ostras cerraban repentinamente sus conchas. Su máxima sensibilidad se situaba a bajas frecuencias, es decir entre 10 y 200 Hz.

Te puede interesar

El empleo que busca está a un clic

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD