La Casa Blanca dejó en duda si Estados Unidos respetará las resoluciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la disputa comercial sobre el acero.
Muchos socios comerciales de Estados Unidos como China, Canadá y la Unión Europea acudieron a la OMC después de la decisión estadounidense del primero de junio de aumentar, en nombre de su “seguridad nacional”, los aranceles en el acero y a las importaciones de aluminio.
Preguntado sobre si el gobierno de Donald Trump respetaría las decisiones emanadas de la OMC, el principal consejero económico del presidente estadounidense, Larry Kudlow, declaró: “Estados Unidos -como ha dicho el mandatario numerosas ocasiones- está más vinculado a los intereses nacionales que a cualquier otra cosa”.
“Las organizaciones multilaterales internacionales no van a dictar la política estadounidense. Pienso que el presidente ha sido muy claro en eso”, añadió en una conferencia de prensa en Washington, antes de asistir a la cumbre de los jefes de Estado del G7, en Quebec.
El consejero de la Casa Blanca matizó sus declaraciones señalando que EE.UU. sigue acudiendo a la institución.
“Todavía estamos interesados en la OMC. El representante (de comercio de Estados Unidos) Robert Lighthizer ha presentado quejas ante la OMC contra las prácticas chinas y de otras naciones”, recordó. Europa, Canadá y Japón igual que China y Rusia hicieron un llamado a la institución para responder a la imposición de tarifas estadounidense en el acero y el aluminio.
Los principales aliados de Estados Unidos esperan que el presidente Trump revoque esta decisión.
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