Las empresas colombianas están transformando sus operaciones para enfrentar el impacto de la reforma laboral, el incremento del salario mínimo y la reducción progresiva de la jornada laboral.
Automatización, reorganización de horarios, ajustes de precios, reducción de personal y cambios en los planes de contratación se han convertido en las principales estrategias del sector privado para mantenerse competitivo en medio de mayores costos laborales.
Así lo reveló el más reciente sondeo de Fenalco con 610 empresarios y comerciantes de más de 25 ciudades del país, principalmente pequeñas y medianas empresas.
Entre las herramientas de supervivencia, la automatización se posicionó como una de las principales respuestas empresariales frente al incremento de los costos laborales.
El 25% de las compañías aseguró haber priorizado procesos de automatización e innovación tecnológica para reducir gastos operativos y mejorar eficiencia.
Además, el 53% de los empresarios afirmó haber fortalecido estos procesos de manera moderada o significativa, mientras que otro 16% planea implementar nuevas automatizaciones antes de finalizar 2026.
Fenalco explicó que, en medio del nuevo entorno laboral, muchas empresas están acelerando su transformación operativa para sostener márgenes de rentabilidad y preservar competitividad.
“Las empresas están entrando en una etapa de ajuste forzado. Muchas compañías están tomando decisiones difíciles para poder sostenerse en un entorno de costos cada vez más complejo”, afirmó Jaime Alberto Cabal, presidente del gremio.
Reducción de horarios nocturnos
Otra de las medidas que más terreno ha ganado es la reorganización de horarios y turnos operativos. El 51% de las empresas aseguró haber reducido operaciones nocturnas debido al aumento de costos asociados a recargos y jornadas especiales.
La cifra representa un aumento de 11 puntos porcentuales frente a febrero y refleja cómo las compañías están ajustando sus esquemas laborales para contener gastos.
A esto se suma que un 15% adicional proyecta implementar esta medida durante el resto del año, mientras que solo el 18% mantiene sus operaciones sin cambios.
El estudio advierte que esta tendencia evidencia una creciente reconfiguración de horarios y modelos operativos dentro del sector empresarial colombiano.
Ajustes de precios
Las empresas también han tenido que modificar sus estrategias financieras para absorber el impacto del aumento de costos laborales. El 23% reconoció haber incrementado precios para sostener su operación y compensar mayores gastos.
Sin embargo, Fenalco encontró que cada vez más compañías están optando por reducir sus márgenes de rentabilidad para evitar trasladar completamente los costos al consumidor. Mientras en febrero el 11% absorbía ese impacto directamente, en mayo la cifra aumentó al 22%.
En paralelo, disminuyó el número de empresas que trasladan totalmente el aumento de costos a los consumidores, pasando del 31% al 23%.
“Hoy muchas empresas están sacrificando rentabilidad para evitar decisiones más drásticas, pero esa capacidad tiene un límite”, señaló Cabal.
Ajustes en contratación
Las decisiones relacionadas con el empleo también reflejan un entorno de creciente cautela. El 64% de las empresas aseguró haber reducido su planta de personal debido al aumento de los costos laborales: un 44% realizó recortes moderados y un 20% reducciones significativas.
Adicionalmente, cerca del 80% de las compañías modificó sus planes de contratación para lo que resta de 2026, ya sea de forma significativa o moderada. Apenas un 3% proyecta aumentar su planta de personal.
En este punto vale mencionar que los datos se conocen previo a que el Dane divulgue las cifras oficiales de desempleo de abril. En ese contexto, analistas de Grupo Cibest estiman que la tasa de desempleo urbano en las 13 principales áreas metropolitanas habría bajado a 8,6% en abril, frente al 9,0% registrado en marzo, manteniendo la tendencia descendente observada desde 2025.
El informe de Fenalco también reveló que buena parte del tejido empresarial no estaba preparado para enfrentar simultáneamente el aumento del salario mínimo, la reducción de la jornada laboral a 42 horas y la implementación de la reforma laboral.
Solo el 15% de los empresarios afirmó haber estado realmente preparado para asumir el nuevo escenario, mientras que el 45% admitió haber tenido poca o ninguna capacidad de adaptación.
Preservar la competitividad
Fenalco concluyó que las compañías están recurriendo a múltiples estrategias para contener gastos y garantizar la continuidad de sus operaciones.
El gremio advirtió además que algunas empresas ya contemplan medidas más drásticas, como el cierre parcial o definitivo de operaciones, ante el deterioro de la rentabilidad y la creciente presión financiera.