Solo 7 % de las 26 entidades bancarias encuestadas por la Superintendencia Financiera de Colombia considera que el cambio climático es un riesgo material para todo su negocio y 57 % cuenta con una política ambiental que cubre operaciones de crédito.
No obstante, “a excepción de los establecimientos bancarios, la mayoría de las companías de seguros generales (63%) y de vida (53%), las sociedades administradoras de fondos de pensiones (66%) y las sociedades fiduciarias (60%) las juntas o comités directivos no han considerado los asuntos ambientales en el marco de sus funciones”. Así se desprende del documento Riesgos y oportunidades del cambio climático publicado ayer por la entidad.
A lo anterior se suma a que la mayoría de compañías de seguros de vida (66 %), las sociedades Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) y las fiduciarias “no han identificado riesgos financieros derivados del cambio climático”, reseñó la autoridad.
Así, de esta encuesta, parece clave que las administradoras de fondos de pensiones no han desarrollado “un sistema de gestión de riesgos ambientales” y lo que deja entrever la muestra es que la razón principal para estudiar y apropiar el riesgo es la “responsabilidad social”.
Finalmente, la Superintendencia mencionó que desde su cartera hay dos objetivos primordiales: promover la gestión de riesgos asociados al cambio climático y el desarrollo de iniciativas derivadas de la transición hacia una economía baja en carbono y de crecimiento verde.
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