El presidente Gustavo Petro aseguró en la mañana de este lunes que importará fertilizantes y los subsidiará, con el fin de mitigar el impacto del aumento de sus precios, por lo menos mientras se resuelve la situación jurídica de Monómeros.
Esta iniciativa resulta, al menos, curiosa, porque la hace pública justo un día después de proponer la disminución del subsidio a la gasolina mediante el Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles (FEPC).
Lo que es cierto es que el país lleva un año pasando las duras y las maduras a la hora de comprar alimentos, puesto que, según el Dane, la comida en Colombia se ha encarecido 25,57%, y fue la división de gasto que más aumentó, teniendo en cuenta que la inflación anual del país fue de 10,84% a agosto. Gran parte del peso de ese incremento se debe al alto precio de los fertilizantes.
¿Por qué están tan caros?
Que el precio del dólar está muy alto, que la invasión rusa a Ucrania no deja sacar suficientes agroinsumos al mercado mundial, que la cadena de suministros sigue con problemas y ahora que Monómeros está en crisis son los argumentos por los cuales los campesinos colombianos compran cada día los fertilizantes más caros.
Se estima que en lo que va del año el precio de los fertilizantes se ha incrementado entre 20 y 40%. Y cada que los insumos para preparar los suelos se encarecen, el costo de las cosechas se eleva y, finalmente, el alimento para los colombianos se vuelve más difícil de comprar, en especial para los hogares más pobres que utilizan un mayor porcentaje de su ingreso en comida.
Lo que tiene que ver Monómeros
“La agricultura nacional perdió rentabilidad y los precios de los alimentos se dispararon, incluidos los de producción nacional, en parte por este desfalco”, dijo el presidente Petro en su cuenta de Twitter, al referirse a la crisis administrativa de Monómeros, cuyo futuro es incierto, pese a que el Gobierno colombiano devolvió su administración a Nicolás Maduro.
Hoy, la junta directiva nombrada por Maduro está en revisión luego de la demanda presentada por la directiva de la empresa, que hasta hace un mes le respondía a Juan Guaidó porque el gobierno de Iván Duque lo reconocía como presidente interino de Venezuela. De momento no se sabe qué ocurrirá con la administración de la empresa que, siendo venezolana, opera en Barranquilla y que surte al menos al 40% de los agricultores colombianos.
Sin la producción de Monómeros, los fertilizantes requeridos en el país tendrían que ser importados casi en su totalidad, así que los precios se dispararían. De ahí la idea de Petro de comprar fertilizantes en el exterior y subsidiarlos “mientras resolvemos la recuperación de Monómeros”.