El fabricante automotor alemán Volkswagen anunció un recorte de aproximadamente 50.000 puestos de trabajo en Alemania de aquí a 2030, en un esfuerzo por reducir costos frente a la creciente competencia de China, la debilidad de la demanda en Europa y el impacto de los aranceles estadounidenses.
El jefe ejecutivo del grupo, Oliver Blume, informó la decisión en una carta dirigida a los accionistas con motivo de la presentación de los resultados anuales de la compañía. “En total, se recortarán unos 50.000 empleos para 2030 en todo el grupo Volkswagen en Alemania”, señaló.
La medida amplía el plan de ajuste acordado con los sindicatos a finales de 2024, que contemplaba inicialmente la reducción de 35.000 empleos en el mismo periodo como parte de un programa para ahorrar 15.000 millones de euros anuales.
¿Qué marcas y áreas se verán afectadas por los recortes?
Los recortes anunciados no solo impactarán a la marca principal de Volkswagen. También alcanzarán a sus marcas de lujo Audi y Porsche, además de la filial tecnológica Cariad, dedicada al desarrollo de software para vehículos.
Le puede gustar: Volkswagen traerá carros que se mueven con bioetanol
Según explicó Blume, las reducciones de personal abarcarán todas las áreas de actividad del grupo, dentro de una estrategia más amplia para mejorar la eficiencia operativa.
Como parte de este proceso, el directivo asumirá desde el 1 de abril la supervisión de los sectores de desarrollo, compras, producción y ventas para todo el conglomerado, con el objetivo de simplificar la gestión operativa mientras se mantiene la autonomía de cada marca.
Caída de beneficios presiona el plan de reestructuración
El endurecimiento del plan de ajustes se produce después de que Volkswagen informara que su beneficio neto en 2025 cayó 44%, hasta los 6.900 millones de euros.
El grupo se vio afectado por 9.000 millones de euros en cargas adicionales. Entre estas destacan 5.000 millones vinculados al cambio de estrategia eléctrica de Porsche, 3.000 millones asociados a los aranceles impuestos por Estados Unidos y otros 1.000 millones relacionados con la reestructuración en curso de Volkswagen.
Como consecuencia, el resultado operativo se redujo cerca de 53%, hasta 8.900 millones de euros.
En paralelo, la facturación prácticamente se mantuvo estable en 322.000 millones de euros, mientras que las entregas totales alcanzaron 9 millones de vehículos, lo que representa una caída marginal de 0,2% frente al año anterior.
Aranceles y competencia global complican el panorama
En términos regionales, las ventas mostraron comportamientos dispares. Europa y Sudamérica registraron un crecimiento de entre 5% y 10%, mientras que América del Norte sufrió un retroceso de 12% debido al impacto de los aranceles impulsados por el presidente estadounidense Donald Trump.
En China, uno de los mercados más importantes para el grupo en los últimos años, las ventas retrocedieron 6% ante la creciente competencia de fabricantes asiáticos.
Para sortear las barreras comerciales en Estados Unidos, Volkswagen planea localizar parte de su producción en ese país a través de su marca estadounidense Scout Motors, que será relanzada para fabricar SUV y camionetas eléctricas a partir de 2027.
¿Qué espera Volkswagen para 2026?
De cara a 2026, el grupo con sede en Wolfsburgo prevé que su rentabilidad continúe bajo presión debido al aumento de los costos de materias primas, la fuerte competencia en la industria y las tensiones geopolíticas que afectan el entorno económico global.
En el caso de China, donde la compañía perdió terreno, Volkswagen espera recuperar competitividad con “la mayor campaña de productos de su historia”, que incluirá nuevos modelos diseñados específicamente para ese mercado.
Entérese: Video que circula en redes de un supuesto choque entre un cybertruck y un escarabajo en Medellín fue manipulado