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La razón por la que podrían dormir mejor los adolescentes

  • Diversas investigaciones han demostrado el papel crítico del sueño en la consolidación de la memoria y en la capacidad para generar soluciones innovadoras para problemas complejos. FOTO SSTOCK
    Diversas investigaciones han demostrado el papel crítico del sueño en la consolidación de la memoria y en la capacidad para generar soluciones innovadoras para problemas complejos. FOTO SSTOCK
Por Helena Cortés Gómez | Publicado el 08 de enero de 2019
en definitiva

Los ciclos de sueño en la adolescencia son distintos, en general van a la cama tarde, por lo que un inicio temprano en la mañana del tiempo escolar disminuye las horas de sueño de los jóvenes.

Muchos adolescentes prefieren dormirse más tarde en la noche debido a los cambios hormonales que ocurren durante la pubertad. Sin embargo, esta preferencia no se alinea con los tiempos de inicio temprano de la mayoría de las instituciones educativas. “Básicamente, estás cortando el último trozo de sueño que necesitan”, declaro Horacio de la Iglesia de la Universidad de Washington a la revista New Scientist sobre una reciente investigación que relaciona la estructura del día académico con los patrones de sueño de los adolescentes.

En el estudio científico publicado en diciembre de 2018 en la revista Science Advances, investigadores de la Universidad de Washington y del Instituto Salk de Estudios Biológicos, anunciaron que los adolescentes de dos escuelas de bachillerato de Seattle dormían más después de que las horas de inicio se extendieran hasta más tarde. El promedio incrementó en 34 minutos de sueño cada noche, la media de horas en la cama de los estudiantes pasó de seis horas y 50 minutos, a siete horas y 24 minutos.

Cuentan en el artículo los siete autores, liderados por Gideon P. Dunster, que cuando las escuelas públicas de la ciudad de Seattle anunciaron que reorganizarían los horarios de inicio de clases para el otoño de 2016, la tarea masiva tardó más de un año en implementarse.

Las escuelas primarias empezaron antes, mientras que la mayoría de las intermedias y todas las 18 escuelas secundarias de la región cambiaron su hora de apertura casi una hora más tarde, de 7:50 de la mañana 8:45 de la mañana.

“Este estudio muestra una mejora significativa en la duración del sueño de los estudiantes, todo esto al retrasar las horas de inicio de clases para que estén más en línea con los tiempos naturales de despertarse”, le dijo a EL COLOMBIANO Horacio de la Iglesia, uno de los autores y profesor de biología de la Universidad de Washington.

Las necesidades jóvenes

Entonces, ¿cuáles son los hechos sobre el sueño de los jóvenes, y cómo debe la sociedad adaptarse a estas necesidades?

Russell Foster, profesor de neurociencia circadiana y director del Sleep and Circadian Neuroscience Institute, de la University of Oxford, y autor del libro Una introducción breve a los ritmos circadianos (Oxford, 2017), cuenta en ese texto que la biología del tiempo de sueño humano, como la de otros mamíferos, cambia a medida que se envejece. Esto ha sido demostrado en muchos estudios. A medida que inicia la pubertad, la hora de acostarse y el despertar se hacen más tarde. Esta tendencia continúa hasta los 19,5 años en mujeres y 21 en hombres. En este momento se invierte. A los 55 años los humanos se despiertan aproximadamente a la hora en que se despiertan antes de la pubertad. En promedio esto es dos horas antes que los adolescentes.

Foster aclara que esto significa que para un adolescente, una llamada de alarma a las 7:00 de la mañana es el equivalente a un inicio a las 5:00 de la mañana para una persona de 50 años.

No está claro por qué es así, pero se correlaciona con los cambios hormonales en la pubertad y la disminución de esas hormonas a medida que se envejece.

Sin embargo, la biología es solo una parte del problema. Los factores adicionales incluyen una actitud más relajada de los padres hacia la hora de ir a la cama, un desprecio general por la importancia del sueño y el acceso a televisores y dispositivos tecnológicos, lo cual promueve el estado de alerta y el tiempo disponible para dormir.

La cantidad de sueño que los adolescentes obtienen varía según el país, la región geográfica y la clase social, pero todos los estudios muestran que se van a acostar más tarde y no duermen lo que necesitan debido al inicio temprano de la escuela.

Contexto de la Noticia

Helena Cortés Gómez

Periodista, científica frustrada, errante y enamorada de los perros. Eterna aprendiz.

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