Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

Un estudio reveló algunas de las causas por las que a los niños colombianos les da asma

La investigación se realizó en Medellín y Bogotá. En ella se tomó en cuenta la contaminación ambiental.

  • Tanto en Medellín como en Bogotá aumentaron las cifras de infecciones respiratorias en niños. FOTO GETTY
    Tanto en Medellín como en Bogotá aumentaron las cifras de infecciones respiratorias en niños. FOTO GETTY
02 de marzo de 2024
bookmark

La contaminación es un mal permanente que está en el ambiente, sobre todo en zonas urbanas como Medellín y Bogotá, donde hay edificios, oficinas, empresas y una gran cantidad de vehículos que sueltan partículas que originan enfermedades respiratorias como el asma.

Según el Instituto Nacional de Salud (INS), la prevalencia de esta enfermedad crónica es del 11,7 % en niños y del 13,4 % en adolescentes; esto hace que uno de los focos de atención en salud respiratoria esté en niños y en mujeres gestantes, en estas últimas porque los efectos pueden causar problemas en el embrión durante su formación.

Precisamente, para estudiar los efectos de la contaminación del aire, se llevó a cabo en Colombia la primera investigación de Latinoamérica que aborda las diferentes fuentes de contaminación del aire y que son dañinas para la salud.

La investigación titulada Procedencia del Material Particulado y su Efecto en la Salud de los Niños (Promesa) trata sobre las exposiciones ambientales de 506 niños menores de cinco años de Medellín (Guayabal - Aranjuez) y Bogotá (Kennedy - Usaquén), a los que les hicieron un seguimiento constante sobre el comportamiento de su salud respiratoria y el registro de las enfermedades respiratorias que desarrollaron a medida que crecían durante cinco años consecutivos.

Le puede interesar: Esta es la razón por la que Bradley Cooper tardó ocho meses en amar a su hija, según la química del cerebro

El trabajo fue liderado por instituciones de educación superior nacionales e internacionales y empresas privadas y públicas: la Universidad Pontificia Bolivariana, Universidad de Antioquia, Universidad de los Andes, Universidad Nacional e Industrial de Santander, University of Manitoba y McMaster University en Canadá; las empresas EPS Sura, Laboratorio Genes y ATB Service y también contó con el apoyo de la Secretaría de Salud de Medellín. ¿Cuáles fueron los resultados de esta investigación? Diana Marín, docente de la Facultad de Medicina de la UPB y líder del proyecto, explicó los aspectos relevantes del estudio, los métodos de trabajo y el por qué esta investigación es relevante para la salud pública del país y el mundo.

Riesgos del material particulado

Una de las fuentes de contaminación del aire más estudiadas ha sido la del material particulado; datos de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos indican que estas partículas causan irritación en las vías respiratorias, tos y dificultad para respirar y afecta principalmente a personas con enfermedades cardíacas o pulmonares, niños o adultos mayores.

En este trabajo, se estudió el riesgo del material particulado fino (PM.25), que es una subcategoría. Este es 30 veces más delgado que un cabello humano y puede inhalarse profundamente hasta el tejido pulmonar y contribuir a problemas de salud graves, según el National Institute of Environmental Health Sciences.

La investigadora cuenta que estas partículas demostraron saltarse el primer filtro del sistema respiratorio —la nariz— y a veces pueden llegar hasta el torrente sanguíneo para afectar, además de los pulmones, el desarrollo cognitivo y el aprendizaje de los niños que evaluaron.

Le puede interesar: Elianis Garrido y su lucha silenciosa contra el cáncer: así contó su experiencia

“Lo que encontramos es que al material particulado se le adhieren otros químicos como hidrocarburos aromáticos policíclicos, que son potenciales cancerígenos derivados principalmente de la combustión vehicular y resulta que todo esto también afecta al cerebro, ya que se evidenciaron desenlaces neurológicos, capacidades de aprendizaje y otros efectos negativos como bajo peso al nacer, pues las partículas también llegan hasta la placenta de las madres gestantes”, cuenta.

La investigación evidenció que estas partículas tienen la capacidad de modificar el material genético humano y aumentar el riesgo de enfermedades como el asma, el cáncer y enfermedades neurológicas; también aumentan las infecciones respiratorias agudas, que son las más frecuentes en el mundo, según el Ministerio de Salud y Protección Social.

Además, en la investigación Promesa se encontró que, durante los años de seguimiento, 12 de cada 100 niños estudiados desarrollaron asma, la principal enfermedad crónica en niños menores de cinco años. “Encontramos que el material particulado aumenta en un 21 % el riesgo de tener enfermedades respiratorias y el dióxido de nitrógeno lo aumenta en un 10 %. El hecho de que el niño se exponga en esos primeros años de vida a estos contaminantes, cuando su sistema respiratorio no es capaz de hacerles frente, podría desencadenar enfermedades respiratorias agudas y asma que son frecuentes en este grupo poblacional”, dice.

Si bien esta parte de la investigación es importante, lo que hace de Promesa un estudio único en la región es el foco en otras fuentes de contaminación del aire como la influencia y el riesgo de habitar en las zonas urbanas. En Promesa se tuvo en cuenta donde vivían las madres al momento de la gestación y donde viven ahora los niños evaluados. Hubo importantes hallazgos.

Vivir en zonas de riesgo

La principal recomendación para una mujer en gestación es alejarse de zonas urbanas atiborradas de edificios. Según datos de Promesa, se encontró que las construcciones en Medellín y Bogotá pueden tener ambientes tóxicos para los pulmones de la madre y el bebé aumentando los riesgos.

“Encontramos que el espacio urbano influye en la salud respiratoria. Entre más edificaciones haya, se aumentan en un 5 % los riesgos de que los niños desarrollen infecciones respiratorias, incluso desde la placenta”, cuenta la médica.

Además, con las altas temperaturas del año, los edificios capturan el calor formando lo que se conoce como islas de calor, donde hay una elevación de la temperatura de las zonas urbanas por encima de las zonas con naturaleza.

“Justamente el aumento de la temperatura en el primer año de vida incrementó en un 70 % el riesgo de infecciones respiratorias agudas y lo que nosotros creemos que pasó es que a mayor edificación, más calor, formando estas islas”. Precisamente sobre esto, Alex Flórez, docente del pregrado de Enfermería de la Universidad CES, agregó que: “Los cambios climáticos pueden influir en la propagación de enfermedades respiratorias infecciosas, como la gripe y las infecciones respiratorias virales, al afectar la temporada de transmisión y la distribución geográfica de los patógenos”.

Por el contrario, el hecho de vivir cerca de zonas verdes como parques naturales disminuye estos riesgos. Eso sí, siempre y cuando la vegetación y los árboles no sean alérgenos y produzcan alergias en los bebés y niños.

“En el estudio encontramos que el exponerse a espacios naturales y verdes disminuye en un 5 % estas enfermedades y otorga protección. Nuestro llamado es a que se propicien espacios naturales al interior de los barrios y que sean espacios saludables, donde las personas puedan hacer deporte y generar un bienestar respiratorio y mental”.

El concepto de espacios saludables se relaciona también con la implementación de hábitos de vida saludables. Promesa encontró que una dieta balanceada y la actividad física favorecen a la salud pulmonar y a la protección contra estos contaminantes, principalmente en los niños.

“Nosotros encontramos que una dieta rica en frutas y verduras, protege a los niños de desarrollar estas enfermedades, mientras que el consumo de carnes procesadas, gaseosas, grasas y dulces aumentan el riesgo”.

Diferencias en Medellín y Bogotá

Promesa trabajó con población infantil de ambas ciudades, encontrando similitudes y diferencias. Por ejemplo, en ambas se hallaron cifras superiores a las que se habían registrado en los últimos 10 años: en Medellín el 13 % de los niños desarrollaron asma y en Bogotá, fue del 10 %.

“En esta ciudad encontramos que el problema del asma es mayor; en cuanto a infecciones respiratorias son iguales, pero en la segunda mitad del año en Bogotá se presentaron más casos, principalmente por la cantidad de hidrocarburos aromáticos policíclicos que hay en el aire”. También, se encontró que Bogotá tiene más espacios naturales que Medellín, pero en ambas abunda el cemento de las edificaciones.

“Algo que encontramos en el seguimiento por cinco años es que se ha disminuido la exposición a contaminantes atmosféricos y eso es relevante destacarlo porque es el reflejo de que las políticas públicas para mejorar la calidad del aire están funcionando, pero aún hay bastantes retos”.

Método de trabajo

Para medir las exposiciones ambientales de ambas ciudades, los científicos usaron las herramientas GeoMedellín y Datos Abiertos Bogotá, en las que se tiene acceso al tipo de partículas presentes en el aire. También usaron información satelital de la Agencia de Administración de Aeronáutica y el Espacio (Nasa) para evaluar la exposición a la contaminación y el impacto de las zonas verdes. Esto lo hicieron junto a más profesiones como ingenieros, por lo que es un trabajo multidisciplinar.

“Nosotros necesitábamos caracterizar muy bien a qué nos estamos exponiendo en nuestros barrios y ciudades y por eso hicimos el rastreo por medio de mapas con satélites y con modelos. Fue una manera juiciosa de evaluar estas partículas y esto hace única la investigación Promesa”, dice la líder del estudio.

Al momento de iniciar el proyecto, de las primeras decisiones fue determinar los barrios de donde serían los niños que estudiarían durante cinco años. Tenían que ser zonas con alta concentración de material particulado, datos que da El Sistema de Alerta Temprana del Valle de Aburrá (Siata) y la Red de Monitoreo de Calidad de Aire, para Medellín y Bogotá, respectivamente.

También, debían ser zonas cercanas a un centro asistencial de Sura que frecuentaran niños entre los dos a cinco años, que no tuvieran enfermedades respiratorias o congénitas de base, para que así pudieran ser aptos para la investigación y así fue que se escogió Guayabal y Aranjuez. En Medellín, y Kennedy y Usaquén en la capital colombiana.

Los niños seleccionados comenzaron un proceso de chequeos médicos constantes con neumólogas pediatras, quienes les llevaban un control de las enfermedades respiratorias que iban apareciendo.

Uno de los puntos clave de Promesa fue el estudio de las respuestas biológicas en los niños con muestras de sangre y saliva y en el material particulado con los extractos orgánicos de los muestreos. Con estos prototipos se hizo un análisis que indican el efecto tóxico de los contaminantes a los que se exponen los menores y la población general.

“Hicimos estas muestras de sangre y de la mucosa bucal para identificar aspectos genéticos e inmunes de los niños que los protegen de ciertas enfermedades; a las mamás les hicimos un cuestionario, como por ejemplo, dónde vivieron durante la gestación del bebé y cada mes una enfermera los llamaba a preguntarles si sus hijos habían presentado algún síntoma asociado a infecciones respiratorias”.

Le puede interesar: En imágenes | El David obra maestra de Miguel Ángel, ha ingresado al “spa” para recibir un delicado tratamiento de belleza

Ella encontró que alrededor del 48 % de los padres no llevaban a sus hijos al médico ante síntomas relacionados a la exposición de contaminantes del aire ya que suelen ser síntomas que con el pasar de los días o semanas desaparecen y no lo ven relevante.

“La presencia de infecciones respiratorias aguda constante puede afectar la calidad de vida de los niños al deteriorar su sistema respiratorio, por eso hay que prestar atención a los síntomas. Algunos que nosotros evaluamos son la presencia de rinorrea (exceso del líquido en la nariz), dolor en las amígdalas, expectoración, dolor en los oídos, la otitis, debilidad en el niño; todo esto son factores asociados a diferentes infecciones respiratorias que deben evaluarse”.

Para proteger a los pequeños de este tipo de problemas la especialista recomienda que durante el embarazo, la madre evite exponerse a zonas urbanas y muy calientes, preferir los espacios naturales y evitar exponerse al tráfico vehicular si es posible. Otra recomendación es que los niños tengan dietas saludables ricas en frutas y verduras para que el sistema inmune se fortalezca y pueda defenderse de los contaminantes del aire y también, hay un reto para el gobierno local y nacional.

Por ejemplo, la experta propone otros escenarios idílicos como que los buses no pasaran por los barrios ni por las casas ni guarderías donde se encuentran niños y además, hay que planificar muy bien cómo construir las ciudades.

“Hay que planificar las ciudades, zonas libres de tráfico y ampliar estas zonas en la ciudad; propender vehículos que no tengan este tipo de combustibles que son tan tóxicos para la salud y mejorar todo nuestro sistema de transporte, tanto público como privado, pero por ahora eso tomará mucho tiempo y debemos seguir cuidándonos”.

El empleo que buscas
está a un clic

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto
Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD