Las labores de limpieza de las zonas afectadas tras el deslizamiento en Jericó continúan. La mañana de este martes varias calles del municipio amanecieron más despejadas, mientras las labores se mantienen para remover los escombros y la tierra que permanece en otras zonas afectadas por la emergencia.
Emilio Ramírez, secretario de Planeación de la Alcaldía, aseguró que “ha sido una labor entre las autoridades y la comunidades. Un trabajo incasable durante toda la noche haciendo limpieza”.
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El balance en el Puesto de Mando Unificado, hasta entrada la noche de este lunes festivo, era de 2.656 familias afectadas. La creciente súbita de La Valladales, que se desató después de la 1:00 de la mañana tras más de seis horas de lluvia, dejó un saldo de dos personas heridas y otras siete atendidas por sufrir pánico.
Ramírez indicó que esperan que para este miércoles estarían terminando las labores de limpieza de las zonas afectadas.
Socorristas trabajan este martes en sacar el material de las casas inundadas de lodo.
En total, son siete viviendas de la cabecera urbana afectadas y una rural totalmente destruida, confirmó el alcalde de Jericó.
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El gobernador Luis Pérez, que llegó al municipio hacia el mediodía del lunes festivo, anunció que para este martes se protocolizarán las declaratorias de emergencia manifiesta y calamidad pública, que permitirán tomar decisiones rápidas y allegar recursos para los damnificados.
En el municipio se vive un ambiente de calma, a pesar de la lluvia de este lunes, ya que los locales han visto el acompañamiento de las instituciones.
Se han hecho promesas que se va a tratar la montaña con geólogos e ingenieros para que esta no siga amenazando el municipio.
Este martes no hubo clases en los colegios del municipio y 2.000 estudiantes se vieron afectados por la falta de servicio de agua y gas. Todavía no hay certeza si las clases también serán canceladas este martes.
Una de las afectaciones que más ha afectado a la población es la falta de suministro de agua. Dos tanques surten el municipio, uno para el norte y otro al sur.
El tanque de agua que surte al sur del municipio está vacío y sin operar porque está en la zona de riesgo. Los pobladores son abastecidos con carrotanques.
El tanque del norte está funcionando a media máquina ya que de las cuatro fuentes que lo surten, tres están contaminadas.