De indígenas a hipsters: así se transformó el corazón de El Poblado
La tierra sobre la que se asentaron indígenas es hoy una zona de comercio y rumba. Repaso a la transformación del parque con alma de bohemio.
El Parque de El Poblado es ese oasis de árboles que sobrevive sobre la carrera 43A, entre calles 9 y 10. Un sitio con pocos metros pero muchos kilómetros de historia.
FOTOesteban vanegas
Un viernes en la noche, mientras toma cerveza en un bar al lado de la Iglesia de El Poblado, María Paula Rodríguez le pregunta a sus amigos cuántos años tuvieron que pasar para que El Poblado dejara de ser un hogar de casas lujosas y se volviera en la zona rosa de Medellín. “¿Cómo habrá sido este parque cuando no había bares”, dice y se queda pensando.
La historia del corazón de El Poblado suena distante para los más jóvenes, pero a Mauricio Jaramillo Vásquez, ingeniero forestal e investigador de la historia de los árboles de la ciudad, parece que fue ayer cuando la plaza -como la llamaban entonces- estaba enmarcada por un piñón de oreja de varios metros de altura. “Los árboles que hay hoy en El Poblado son muy jóvenes. Pero si ese árbol siguiera...