La cancha del coliseo ubicado al interior del Polideportivo Sur de Envigado es ideal para jugar baloncesto o voleibol. Sin embargo, lo complicado es encontrar un sitio limpio en las graderías para sentarse a disfrutar ver estos deportes, porque son muy pocas las que no están llenas de excrementos de paloma.
Por los rincones de los pasillos del segundo piso, detrás de las graderías, huele a orines, hay rayones en las paredes y en algunas salidas, las tuberías humedecen los muros, que en combinación con el polvo, no brindan condiciones óptimas para los deportistas y asistentes a este escenario deportivo.
A escasos metros a las afueras del coliseo, los juegos infantiles no tienen mejor suerte. Todos los columpios están amarrados de cadenas a los tubos de metal que los sostienen, dando cuenta del estado de abandono en el que se encuentran.
Al interior del coliseo, algunas academias de artes marciales usan los espacios para sus entrenamientos. Jose Manuel Montoya, instructor de kung fu, dijo que en enero, luego del periodo de vacaciones, la situación de suciedad fue tan impactante que decició trasladar a su grupo a otro lugar.
“Llamamos a la administración, pero la respuesta que dieron fue que la empresa de aseo aún no regresaba de vacaciones”, señaló Montoya.
Además, comentó que la situación es más complicada luego de los conciertos u otros eventos para los que se usa el escenario, porque muchos asistentes dejan basura tirada o se orinan en las paredes.
Algunos deportistas que usan el pasillo del coliseo para trotar o caminar, manifestaron que en algunas ocasiones se encontraron hasta con palomas muertas mientras le daban la vuelta al escenario.
Soledad Zabala, quien asistía al coliseo al menos cuatro horas a la semana para entrenar, afirmó que aunque el escenario es ideal para practicar deportes, la falta de mantenimiento y de aseo podría terminar perjudicando la salud de las personas. Añadió que esa fue una de las razones por las que dejó de asistir a sus clases en este lugar.
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