Con plazos perentorios el alcalde busca doblegar a la criminalidad, le pone como tarea a Epm el desarrollo regional y defiende transparencia del Toyo.
La decisión del alcalde Federico Gutiérrez de enfrentar las estructuras criminales de la ciudad va mucho más allá de controlar la fiebre. Reconoce que hay territorios dominados por los delincuentes, como lo fue la casa de vicio “Olga”, en barrio Antioquia, que perduró más de 30 años y ahora fue desmantelada. “Esto apenas está comenzando y vamos a continuar”, dice el alcalde.
En diálogo con EL COLOMBIANO comentó que es grave hablar siquiera de liquidar a Savia Salud, defendió la transparencia de la adjudicación del túnel del Toyo, la redireccionalidad de los proyectos de EPM en pro del desarrollo...