“Ábrase para no levantarlo”. Esta fue la sentencia que le dieron a Luis Giraldo un par de hombres que de manera ilegal cobran por el estacionamiento de vehículos en uno de los costados del Parque de los Deseos, entre la Universidad de Antioquia y la carrera Carabobo, en el norte de Medellín. “Cuando me iba a ir me dijeron: hágale calidoso que el parqueo vale 2.000 pesos. Yo les dije que no iba a pagar y vino la intimidación mientras me mostraban un revolver”, narró Giraldo.
Los hombres, que estaban armados, le exigían esa suma por haber dejado su moto estacionada cerca de una hora, mientras visitaba las instalaciones del Planetario Municipal. La mala anécdota de este ciudadano, ocurrida a mediados de junio, se suma a la de otros lectores del...